Barriendo
el Cinturón Edgeworth - Kuiper
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Por Jesús A. Guerrero Ordáz
Asociación
Larense de Astronomía, ALDA.
La prestigiosa revista “Nature” en su edición del 27 de Noviembre,
tiene un estudio realizado por investigadores del Instituto de
Investigación del Suroeste de los Estados Unidos (SwRI) y el
Observatorie de la Cote d’Azur de Francia, que pretende explicar uno
de los aspectos misteriosos en la población de objetos en el Sistema
Solar, más allá de la órbita de Neptuno, en el denominado “Cinturón
Edgeworth-Kuiper”.
Concebido a mediados del siglo pasado por los astrónomos planetarios Kenneth
Edgeworth (1880-1972) y Gerard Kuiper
(1905-1973), este disco de
materia son los residuos de material proto-planetario, a partir de la
cual, se formaron los planetas del Sistema Solar. Se estima que contiene
miles de millones de objetos, desde uno hasta algunos cientos de kilómetros
de tamaño. El primero de los objetos pertenecientes a este cinturón
fue descubierto en 1992, cuando Jane Luu y Dave
Jewitt detectaron un objeto, que posteriormente sería denominado
1992 QB1. Desde entonces se
han descubierto y catalogado más de mil objetos, el mayor de los cuales
tiene más de 1.000 kilómetros.
A medida que los astrónomos estudiaron la zona, surgió una
interrogante. Al igual que la mayoría de los planetas del Sistema
Solar, los objetos de este cinturón se constituyeron a partir de las
colisiones entre objetos más pequeños, que fueron amalgamándose para
formar objetos más grandes. Para que este proceso se diera lugar en
regiones tan lejanas, más allá de la órbita de Neptuno, la masa de
los objetos debería ser las de unas 10 veces la de la Tierra. Sin
embargo, estudios telescópicos realizados en la región, encuentran que
contienen entre un décimo o menos de la masa de la Tierra.
Para resolver el enigma, por varios años, los investigadores han estado
desarrollando modelos que permitan remover más del 99% de la materia en
el Cinturón E-K. Sin embargo, los Drs. Harold
Levison y Alessandro Morbidelli (del
SwRI y Observatorie de la
Cote d’Azur, respectivamente), han descrito en su artículo
"Forming the Kuiper Belt by the Outerward Transport of Objects
During Neptune's Migration" (Formación del Cinturón Kuiper por el
barrido de objetos durante la migración de Neptuno), que el Cinturón
Edgeworth-Kuiper, no debe haber perdido mucha masa en lo absoluto.
El problema de la deflexión de masa (vacío) es una
interrogante que ha existido durante un tiempo entre los astrónomos y
científicos que estudian el Sistema Solar. Ahora, parece que este
misterio está llegando a su fin.
Levison y Morbidelli defienden la tesis de que el disco
proto-planetario, a partir del cual se formaron los planetas, asteroides
y cometas, tenía un borde ubicado a unas 30 Unidades Astronómicas (AU)
del Sol. Este borde, coincide con la actual posición que ocupa el
planeta Neptuno. De manera similar, el modelo contempla que más allá
de este límite, la región estaría prácticamente vacía. Todos los
objetos que ahora se encuentran en el denominado Cinturón E-K, se
formaron más cerca del Sol y fueron transportados a ese lugar por las
etapas finales de la formación planetaria.
Los científicos planetarios han conocido por más de 20 años que las
órbitas de los planetas gigantes se modificaron durante su formación.
De manera muy particular, los planetas Urano y Neptuno, se constituyeron
más cerca de Sol y migraron hacia fuera. En el modelo de Levison y
Morbidelli, se describe que el planeta Neptuno, durante se migración,
pudo haber empujado hacia fuera a los objetos del Cinturón E-K que
hemos observado hasta el momento.
Ellos contemplan que la zona externa a las 30 AU, era una zona prácticamente
desierta, mientras que dentro de ella, existía una cantidad importante
de objetos, suficientes para formar los cuerpos que ahora observamos en
el Cinturón E-K. Los mecanismos empleados por Neptuno para empujar a
estos objetos, afectó a sólo una fracción de los mismos.
Esto explicaría el por qué los objetos observados
por los astrónomos no tengan la cuantía esperada por los análisis teóricos;
el resto de los mismos fue diseminada fuera del Sistema Solar. Esta teoría
explica muchos de los rasgos externos de nuestro Sistema Solar
incluyendo las características de las orbitas
de los objetos del Cinturón E-K y la localización de Neptuno,
que detuvo su migración en el borde del disco proto-planetario.