Astrónomos observan un par de galaxias en una batalla en el espacio profundo        

Por: ALMA.

20 de mayo de 2025

 

Imagen tomada con ALMA muestra el contenido de gas molecular de dos galaxias involucradas en una colisión cósmica. Crédito de la imagen: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO)/S. Balashev y P. Noterdaeme et al.

 

Astrónomos han presenciado por primera vez una violenta colisión cósmica en la que una galaxia penetra a otra con intensa radiación. Sus resultados, publicados en la revista Nature, muestran que esta radiación reduce la capacidad de la galaxia dañada para formar nuevas estrellas. Este último estudio combinó observaciones del Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT) y del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), revelando todos los detalles sangrientos de esta batalla galáctica.

 

En las profundidades del Universo, dos galaxias se encuentran enzarzadas en una guerra intensa y apasionante. Una y otra vez, se lanzan una contra la otra a velocidades de 500 km/s en un violento curso de colisión, solo para asestar un golpe de refilón antes de retirarse y prepararse para otra ronda. “Por eso llamamos a este sistema la 'justa cósmica'”, afirma Pasquier Noterdaeme, codirector del estudio e investigador del Instituto de Astrofísica de París (Francia) y del Laboratorio Franco-Chileno de Astronomía (Chile), comparándolo con este deporte medieval.

 

Pero estos caballeros galácticos no son precisamente caballerosos, y uno de ellos tiene una ventaja muy injusta: utiliza un cuásar para atravesar a su oponente con una lanza de radiación. Los cuásares son los núcleos brillantes de algunas galaxias distantes, alimentados por agujeros negros supermasivos que liberan enormes cantidades de radiación. Tanto los cuásares como las fusiones de galaxias solían ser mucho más comunes, apareciendo con mayor frecuencia en los primeros miles de millones de años del Universo.

 

Para observarlos, los astrónomos se adentran en el pasado lejano con potentes telescopios. La luz de esta “justa cósmica” ha tardado más de 11 000 millones de años en llegar hasta nosotros, por lo que la vemos tal como era cuando el Universo tenía solo el 18 % de su edad actual. “Aquí observamos por primera vez el efecto directo de la radiación de un cuásar sobre la estructura interna del gas en una galaxia por lo demás regular”, explica Sergei Balashev, codirector del estudio e investigador del Instituto Ioffe de San Petersburgo (Rusia).

 

Las nuevas observaciones indican que la radiación liberada por el cuásar altera las nubes de gas y polvo de la galaxia regular, dejando solo las regiones más pequeñas y densas. Estas regiones probablemente son demasiado pequeñas para permitir la formación estelar, lo que deja a la galaxia dañada con menos viveros estelares y experimentando una transformación drástica.

 

Sin embargo, esta víctima galáctica no es lo único que se transforma. Balashev explica: “Se cree que estas fusiones transportan enormes cantidades de gas a los agujeros negros supermasivos que residen en los centros galácticos”. En la lucha cósmica, nuevas reservas de combustible se ponen al alcance del agujero negro que alimenta al cuásar. A medida que el agujero negro se alimenta, el cuásar puede continuar su ataque dañino.

 

Este estudio se realizó con ALMA y el  instrumento X-shooter, instalado en el telescopio VLT de ESO, ambos ubicados en el desierto de Atacama, Chile. La alta resolución de ALMA permitió a los astrónomos distinguir claramente las dos galaxias en fusión, que estaban tan cerca que en observaciones previas parecían un solo objeto. Con X-shooter, los investigadores analizaron la luz del cuásar a su paso por la galaxia regular. Esto permitió al equipo estudiar cómo esta galaxia se vio afectada por la radiación del cuásar en esta lucha cósmica.

 

Fuente:

https://www.almaobservatory.org/en/press-releases/astronomers-observe-pair-of-galaxies-in-deep-space-battle/