Venus demuestra por qué el ozono no es una buena biofirma
Por: Evan Gough, Universe Today.
30 de mayo de 2025

Esta figura muestra la detección de ozono en la atmósfera de Venus entre 2006 y 2014 por la sonda Venus Express de la ESA. Crédito de la imagen: Evdokimova et al., 2011, JGR Planets.
El hecho de que encontremos ozono en la atmósfera de otros planetas no significa que exista vida. El ozono es un indicio de vida en la Tierra, pero su detección en Venus demuestra que también puede producirse abióticamente. Esto indica que existen diferentes vías para su creación, no solo en Venus, sino también en otros exoplanetas similares. Se sabe que el ozono en la atmósfera terrestre es una biofirma porque conocemos la historia de la Tierra.
La vida pudo haber comenzado tan solo cuatrocientos o quinientos millones de años después de su formación. Al principio, la vida se limitaba a los océanos. La tierra firme estaba vedada para la vida simple de la Tierra porque la radiación ultravioleta del sol incidía sobre la superficie sin impedimentos. Pero hace unos tres mil millones de años algo cambió: aparecieron los organismos fotosintéticos, estos organismos produjeron un exceso de oxígeno como parte de su sistema de generación de energía, liberándolo a la atmósfera.
El oxígeno es altamente reactivo y, al principio, se combinó con elementos de la corteza terrestre, formando minerales. Actualmente, el oxígeno es el elemento más abundante en la corteza terrestre. Cuando extraemos minerales como el hierro y el titanio, extraemos sus óxidos. La corteza terrestre absorbió el oxígeno durante mucho tiempo. Hace unos 2500 millones de años, comenzó el Gran Evento de Oxigenación. Este evento presenció el aumento del oxígeno libre en los mares poco profundos y la atmósfera terrestre. La aparición de la capa de ozono es consecuencia directa del Gran Evento de Oxigenación.
A medida que el oxígeno molecular (O₂) apareció en la atmósfera, se expuso a la potente energía ultravioleta del Sol. Debido a la fotodisociación, las moléculas se separaron en átomos separados (O₂). Dado que los átomos de oxígeno son reactivos, se combinan rápidamente con las moléculas de O₂ para formar ozono (O₃). El proceso es continuo: crea y destruye ozono constantemente y reduce la cantidad de radiación UV que llega a la superficie terrestre. Con la capa de ozono, la vida pudo colonizar la Tierra.
Con la historia de la Tierra como telón de fondo, la detección de ozono en la atmósfera de Venus generó un gran interés. El ozono se consideraba una biofirma atmosférica, especialmente cuando se encontraba junto con el vapor de agua y el oxígeno. La sonda Venus Express de la ESA orbitó Venus durante casi ocho años hasta su finalización en 2014. Detectó ozono en la mesosfera de Venus, una región de transición entre la troposfera y la termosfera del planeta. Se sabe que la mesosfera es dinámica, con procesos fotoquímicos, patrones de viento complejos y variaciones de temperatura.
Para que aparezca ozono, es necesario que haya oxígeno. Investigaciones anteriores sugirieron que los átomos de oxígeno producidos en el lado diurno del planeta y luego transportados por los vientos al lado nocturno son los responsables de la detección del ozono. Las detecciones señalan la presencia de una vía química actualmente desconocida y que es responsable de la producción de ozono en la mesosfera nocturna de Venus. Por tanto, el ozono se vuelve falible como una biofirma inequívoca. Aunque la puerta no permanece cerrada hasta que se pueda conocer el origen de este ozono y como diferenciarlo de procesos de origen biótico.
Fuente:
https://phys.org/news/2025-05-venus-ozone-isnt-good-biosignature.html