Los volcanes "jóvenes" de Marte son más complejos de lo esperado        

Por: Kea Giles, Geological Society of America

11 de febrero de 2026

 

Visualización del sistema volcánico estudiado (fisura de Pavonis). Crédito de la imagen: Bartosz Pieterek.

 

        Lo que parece una sola erupción volcánica suele ser el resultado de procesos complejos que operan en las profundidades de la superficie, donde el magma se mueve, evoluciona y cambia durante largos periodos. Para comprender plenamente el funcionamiento de los volcanes, los científicos estudian los productos volcánicos que erupcionan en la superficie, lo que puede revelar los sistemas magmáticos ocultos que alimentan la actividad volcánica.

 

        Una nueva investigación publicada recientemente en la prestigiosa revista Geology, muestra que esta complejidad también se aplica a Marte. Recientes observaciones morfológicas de alta resolución y análisis minerales realizados desde la órbita revelaron que algunos de los sistemas volcánicos más jóvenes del planeta experimentaron una historia eruptiva mucho más compleja de lo que los científicos creían. En lugar de formarse durante erupciones únicas y breves, estos volcanes se formaron a partir de sistemas de magma duraderos y en evolución bajo la superficie marciana.

 

        El nuevo estudio se centró en un sistema volcánico de larga duración ubicado al sur del Monte Pavonis, uno de los volcanes más grandes del planeta rojo. Combinando un mapeo detallado de la superficie con datos minerales orbitales, el equipo reconstruyó la evolución volcánica y magmática de este sistema con un detalle sin precedentes.

 

        “Nuestros resultados muestran que, incluso durante el período volcánico más reciente de Marte, los sistemas de magma bajo la superficie permanecieron activos y complejos. El volcán no entró en erupción una sola vez, sino que evolucionó con el tiempo a medida que cambiaban las condiciones del subsuelo”, afirma Bartosz Pieterek, de la Universidad Adam Mickiewicz. El nuevo estudio muestra que el sistema volcánico se desarrolló a través de múltiples fases eruptivas, pasando de un emplazamiento de lava inicial alimentado por fisuras a una actividad posterior de origen puntual que produjo un respiradero cónico.

 

Aunque estos flujos de lava parecen diferentes en la superficie, fueron alimentados por el mismo sistema magmático subyacente. Cada fase eruptiva conservó una firma mineral distintiva, lo que permitió a los científicos rastrear la evolución del magma a lo largo del tiempo. “Estas diferencias minerales nos indican que el magma mismo estaba evolucionando. Esto probablemente refleja cambios en la profundidad a la que se originó el magma y el tiempo que permaneció bajo la superficie antes de entrar en erupción”, explica Pieterek.

 

Dado que actualmente no es posible tomar muestras directas de los volcanes marcianos, estudios como este ofrecen una perspectiva excepcional sobre la estructura y la evolución del interior del planeta. Los hallazgos resaltan la eficacia de las observaciones orbitales para revelar la complejidad oculta de los sistemas volcánicos, tanto en Marte como en otros planetas rocosos.

 

Fuente:

https://www.geosociety.org/GSA/News/pr/2026/GSA%20News%20Release%2026-08.aspx