A  S  T  R  O  B  I  O  G  R  A  F  I  A  S 


 

Andrés Bello
(1781 – 1865)

 

Por Rafael A. Fuentes Dávila

Asociación Larense de Astronomía, ALDA.

 

 

        El ilustre e inmortal letrado nació en Caracas, el 29 de Noviembre de 1781,  en un hogar austero formado por el abogado Don Bartolomé Bello y Doña Antonia López, enmarcado dentro de una profunda convicción religiosa. Las enseñanzas del padre Cristóbal de Quesada despertaron en el joven Andrés Bello sus inclinaciones por la literatura y las disciplinas gramaticales.

 

        A los 16 años ya era una  personalidad en los medios culturales de Caracas. Ingresó a la Real y Pontificia Universidad de la capital, donde inició sus estudios de Medicina y Jurisprudencia. Por razones económicas no pudo concluir sus estudios. En el año de  1802 desempeñó el cargo de Oficial Segundo de la Capitanía General , pero en 1807 es  nombrado Comisario de Guerra. A la par, Bello cultiva el arte poético cumpliendo con las normas de Boileau. Así mismo, es redactor de la Gaceta de Caracas (primer periódico impreso de Venezuela). Durante este tiempo, uno de los hechos más importantes es su condición de maestro durante un año del futuro Libertador de  Venezuela, Simón Bolívar. Como político y humanista, forma parte de la comisión que es enviada a Inglaterra en el año 1810, la  misma la integran también Simón Bolívar y el patriota Luís López Méndez, para solicitar ayuda que demanda la consolidación de la Independencia de Venezuela. La misión fue cumplida pero sin los resultados que se esperaban; Bolívar y López Méndez regresan, pero Bello decide radicarse en Inglaterra donde fija su residencia durante 19 años.

 

        En estas nuevas latitudes, el ilustre pensador y para divulgar los valores de Venezuela y América, funda varias revistas. En ellas da a conocer la nobleza de la causa independentista americana; pero fueron años de pesar, de hambre, soledad, hasta que en el año 1814 contrae matrimonio con la dama inglesa Mary Ann Boyiand. Al poco tiempo pierde a su esposa y a uno de sus hijos. En el año 1824 contrae nuevas nupcias con otra inglesa de nombre Isabel Antonia Dunn con quien tendrá nueve hijos y lo acompañará hasta sus últimos días. En ese mismo año de 1824, resuelve el distinguido políglota y periodista (domina a la perfección el inglés, francés y latín, de ahí su facilidad para traducir al castellano innumerables obras y artículos de prensa) trasladar su residencia a Santiago de Chile.

 

        En esta otra patria, Don Andrés Bello, con las grandes experiencias adquiridas en Europa y constatando que en la tierra chilena se necesitaban grandes esfuerzos para crear un nuevo país, emprende entonces las obras más conspicuas e inmanentes de su vida, que le sirven de pedestal para alcanzar la más grande gloria como un genio en el conocimiento universal, tanto en lo humanístico como en lo científico. En cada uno de sus rasgos y de sus ejecutorias resalta la calidad del verdadero maestro, del pedagogo nato que siembra entre sus semejantes la luminaria de la sabiduría. Citemos por ejemplo, que fue fundador del vocero "El Araucano" en 1930, en el cual publica sus grandes artículos, bien que hayan sido de su propia intelectualidad o por que sean obras traducidas por su propia pluma. Ningún tema, sea de la naturaleza que fuere, escapa a la universalidad de su intelecto; versos y cantos, leyendas, artículos de política, sobre medicina (vacunas, diferencias genéricas entre varicelas y viruelas, la hidrofobia, estudios de las ciencias naturales, cólera morbus, sus características y progresos, magnetismo animal, sobre estadística, planes de economía e instrucciones para seminarios numéricos, cuadro estadístico del comercio de Francia en 1824, consideraciones sobre las estadísticas, estadística general y filosofía de la civilización europea, noticia estadística de la República del Uruguay.

 

        Asimismo se le atribuye la paternidad de la traducción de un sinnúmero de temas científicos diversos tales como: cultivo y beneficio del cálamo; Historia de la doctrina de los elementos de los cuerpos; Uso del barómetro; El Etna; Sobre la utilidad de un curso especial de química aplicada a la industria y a la agricultura; Comunicación del Atlántico con el Pacifico; Química animal o Aplicación de la química orgánica a la elucidación de la fisiología y la patología.

 

        Ahora hemos llegado no solamente al extraordinario acontecimiento de la fecunda vida de Bello como es la fundación de la Universidad de Santiago y la elaboración del Código Civil de Chile; se trata de sus conocimientos de astronomía y matemática cuando en Abril de 1848 publica su obra “Cosmografía” o Descripción del Universo conforme a los últimos descubrimientos, dividida en 15 capítulos, en 11 de los cuales estudia la forma, dimensiones y movimientos de la Tierra , el Sol, la Luna , los planetas y las estrellas. Uno de los capítulos restantes está destinado a la gravitación universal; otros dos a los cometas y aerolitos y el final trata del calendario con la exposición de métodos para el cálculo de la epacta, la fecha de la pascua. (tomado de la pagina XXXIX del tomo XX de la publicación del Ministerio de Educación de las Obras Completas de Andrés Bello, 1957). La cita anterior está signada al distinguido científico Dr. Francisco J. Duarte, de la Academia de Ciencias Físicas. Matemáticas y Naturales de Venezuela, quien además manifiesta que: “Si no puede calificarse a Bello propiamente de original en el sentido usual, un libro destinado a exponer una ciencia tan antigua como la astronomía, si existen en él lo que pudiéramos decir originalidad de la forma. Bello no aspiraba a innovar en Cosmografía, más su exposición tiene el sello de su estilo, de su redacción clara y precisa. Sobre todo en un libro de ciencia, la claridad y la precisión son cualidades necesarias y de inestimable precio”.

 

        Estamos mirando a Bello desde otro ángulo de su genialidad, ya no se trata de analizar  una “Silva a la Agricultura de la Zona Tórrida ”, o una “Alocución a la Poesía ”, ó “ La  Oración por Todos” que crearon un nuevo genero poético; tampoco analizar sus principios de Derecho Internacional, ni la Filosofía del Entendimiento. Se trata de difundir la otra fase de sus inquietudes intelectuales como sabio que  abarca más allá de su imagen de escritor y poeta, de gramático y jurisconsulto, como comúnmente se le ha  conocido, o como fundador de una universidad fuera de su patria. Según se deduce y por lo que el mismo afirma para escribir su “Cosmografía”, se inspiro en la obra del sabio Barón Alejandro de Humboldt titulada Cosmos", en Outlines of Astronomy, de John Herschel, creador del análisis espectroscópico e hijo del astrónomo Sir William Herschel, descubridor de Urano y sus satélites; creador de la astronomía estelar y en artículos del Foreign Ouarterly Review de Londres  y en las obras de Arago, Biot y otros.

 

        A pesar de lo grande e inmanente de su obra al publicarla aparece como firma solo  "por A. B."; ésta su humildad es lo que también nos obliga a designarlo como "el Copérnico de América".

 

        Bartolomé Mitre (ilustre general, historiador y ex-presidente de Argentina) publicó en el “Comercio de Valparaíso", el 24 de Mayo de 1848 un comentario, del cual reproducimos el siguiente fragmento: "Las Ciencias Naturales son deudoras hoy a su incansable actividad y fértil talento de una publicación destinada a popularizar el más precioso ramo de las que forman el dominio de la Astronomía o estudio de los fenómenos celestes". " La Geografía matemática y descriptiva, y hasta la literatura propiamente dicha, deben un servicio utilísimo al Sr. Bello por su excelente tratado de Cosmografía, con el que la prensa de Chile acaba de conquistar un nuevo titulo de ilustración”. La Cosmografía de Bello salió rápidamente de la frontera chilena y ya para 1853 se había impreso en Caracas cuatro ediciones de dicha obra. En la primera, aparecida en el año antes citado, tiene inserta entre sus paginas la siguiente resolución   oficial del gobierno venezolano:

 

REPÚBLICA DE VENEZUELA

DIRECCIÓN GENERAL DE INSTRUCCIÓN PUBLICA

Caracas, 13 de Agosto de 1853, año 24º de la Ley y 43º de la Independencia.

Sr. Licenciado Juan de Dios Morales.

 

        La Dirección de Instrucción Pública que tengo el honor de presidir, ha celebrado en sesión del 11 de los corrientes, el siguiente acuerdo:

 

        Considerando la Dirección que la obra de Cosmografía del ilustre venezolano Andrés Bello, por la filosófica clasificación de las materias, claridad, concisión y exactitud de las descripciones, es una rica adquisición para la juventud venezolana y para todos los   que deseen tener conocimientos precisos de los innumerables cuerpos que pueblan la bóveda del firmamento, las grandes leyes que los rigen y producen la hermosa perspectiva de los cielos en toda su magnificencia y esplendor; y que además, entre otros mil gratos recuerdos de su autor, es uno, no menos honorífico para el país que le vio nacer, resolvió que la obra de Cosmografía del Sr. Andrés Bello, se adopte como   uno de sus textos preferentes para la enseñanza en las Universidades y Colegios de la República , y que se participe así a quienes corresponda.

 

        Lo que participo a Ud. para su inteligencia y satisfacción.

Soy de Ud. atento servidor.

El Presidente

 J.I. Rojas.

 

        Casi toda la información aquí suministrada por el conspicuo letrado que nos ocupa, ha sido extractada de las publicaciones del Ministerio de Educación, Comisión Editora de las Obras Completas de Don Andrés Bello, tomo XX, 1957, cuyo ejemplar es propiedad del Instituto Universitario Politécnico de Barquisimeto; en el mismo nos daremos cuenta de la forma amena, agradable y exacta como el sabio describe con su estilo muy particular lo que otros tal vez complicaron con las intrincadas especulaciones de un racionalismo matemático solo apto para profesionales de la Física y el Cálculo; hasta parece un romance o una prosa cuando leemos lo relativo a los meteoritos y la misma descripción de las estrellas y cometas. Da información exacta y etimológica de los nombres de las constelaciones y suministra una lista cronológica de los grandes descubrimientos en el campo de la Astronomía. Cualquiera puede creerse astrónomo, después de leer a Bello. Nos quedamos con la incertidumbre de sólo disponer de un breve espacio para tratar de abarcar la inmensidad de la obra de un genio.

 

        Aunque el desapareció físicamente el 15 de Octubre de 1865, a los 84 años de edad en Santiago de Chile, aun vive en la perennidad de su obra inmarcesible.

 

BIBLIOGRAFÍA.

OBRAS COMPLETAS DE ANDRÉS BELLO. Edición del Ministerio de Educación. Tomo XX, 1957.