A  S  T  R  O  B  I  O  G  R  A  F  I  A  S 


 

Paris Pismis 
(30 de enero, 1911 - 01 de agosto, 1999)

 

        Ubiquemos los lugares y la época: Turquía, 1933.  Paris María Pismis, había nacido 22 años antes en Estambul, en el seno de una familia Armenia de abolengo; un tío-abuelo suyo fue patriarca de la iglesia armenia, la primera iglesia cristiana de la historia, y un bisabuelo suyo fue funcionario del imperio otomano. Contra muchos prejuicios, es una de las pocas mujeres que cursa estudios superiores y culmina ese año la licenciatura en matemáticas y astronomía clásica en la Facultad de Ciencias de Estambul, ciudad crisol de culturas, bisagra entre oriente y occidente, la antigua ciudad de Constantino, Constantinopla, la del milenio floreciente de Bizancio.

 

        Firme en su propósito, prosigue estudios de doctorado y lo obtiene en 1937. Mientras, trabajó como ayudante en el Observatorio de la Universidad de Estambul, sirviendo de intérprete al turco del francés, inglés y alemán. Su tutor, el astrofísico Erwin Freundich, llegado allí como muchos grandes científicos alemanes huyendo de la persecución nazi, se percata de su genio y la apoya para trasladarse a EE.UU. como becaria de Harvard en 1938. Al año siguiente, desatada la segunda guerra, trabaja como asistente de investigación en el Harvard College Observatory , donde conoce grandes astrónomos como Harlow Shapley, Donald H. Menzel, Bart Bok y Cecilia Payne-Gaposchkin,  con quienes cultivó siempre una duradera amistad. También  conoció allí a quien sería el gran amor de su vida, y la conduciría a un país antes insospechado.

 

        En el año 1940, un joven matemático mexicano, Felix Recillas es enviado a la Universidad de Harvard, para realizar estudios de astronomía. Era parte de las iniciativas que adelantaban dos promotores, pioneros de esta ciencia en México: Joaquin Gallo y Luis Enrique Erro, ambos ingenieros de profesión y entusiastas astrónomos aficionados, que ya habían logrado de parte del gobierno mexicano el inicio de la construcción de un observatorio astronómico en sintonía con los más avanzados del mundo para entonces, en el pueblo de Tonantzintla, cercano a Puebla. Entretanto en Harvard, Felix y su instructora de alemán de origen armenio se habían enamorado y contraído nupcias en 1941. El proyecto del flamante observatorio mexicano se completó con todo éxito y para la inauguración en febrero de 1942 se celebró un congreso  con la asistencia de  eminentes astrónomos norteamericanos y la recién casada pareja, Felix y su señora: Paris Pismis de Recillas. El evento, que fue la chispa para que se crearan los institutos de Física y Matemáticas, y posteriormente el de Geofísica, de la UNAM, fue también importante para Paris, quien fue contratada como astrónoma del nuevo observatorio. 

 

        El México de entonces carecía de astrónomos profesionales, el mismo Guillermo Haro, graduado en leyes, no tuvo una formación formal como astrónomo. La doctora Pismis fue de hecho el primer astrónomo, hombre o mujer, con formación profesional que tuvo México. Durante su estancia en Tonantzintla, Paris trajo al mundo sus dos hijos Elsa y Sevin, hoy excelentes científicos mexicanos. Posteriormente realizó dos años de pasantías en Princeton y en Yerkes, Chicago. De retorno a México, en 1948, se incorpora como astrónoma del antiguo Observatorio de Tacubaya, dependiente de la UNAM. Ahí fue donde comenzó a dar las primeras clases formales de astronomía que hubo en México y que se extendieron por más de 50 años. Aunado a su gusto por la música y las flores, supo inspirar a varias generaciones de astrónomos mexicanos su inconmensurable pasión por la ciencia.

 

        Alguna vez, a cualquiera de los aficionados le habrá pasado que recorriendo al azar los cielos australes se habrá embelesado con algún pequeño cúmulo estelar, y luego, rastreando nomenclaturas, se entera que el objeto tiene como nombre "Pismis" seguido de un número. Pues bien, ¿cuántas veces se habrán posado los ojos vivaces y escrutadores de Paris Pismis en lo profundo de la constelación de Vela, por ejemplo?, al punto de descubrir allí nada más, una docena de esas hermosas nuevas miríadas titilantes que hoy llevan su nombre. Esa porción de cielo, como lo es de una emblemática nave, la de los argonautas, lleva franqueado el testimonio de una odisea,  así como la de  ella, que cruzó mares y culturas para mostrarnos antes que nadie esos enjambres de diminutas luces en el cielo del sur.  

 

        Usted investiga por el servicio en línea de archivos de la NASA, "Astrophysic Data System" (ADS) y encontrará que el query arroja 119 documentos donde "Pismis" es autora o co-autora; en especial su trabajo: "Nuevos cúmulos estelares en regiones del sur", de 1959.  La incansable doctora Pismis publicó numerosos estudios acerca de cúmulos estelares, tanto abiertos como globulares. Propuso una explicación para la estructura de las galaxias espirales y dedicó buena parte de sus años al estudio del movimiento de las estrellas dentro de cúmulos y de galaxias, especialidad conocida como dinámica estelar. Impartió varias cátedras pero su favorita era astronomía galáctica. Sus trabajos acerca de la cinemática de nebulosas ionizadas fue reconocido mundialmente. Introdujo en México la técnica observacional conocida como interferometría Fabry-Perot y en los '90 se interesó por galaxias moderadamente activas.

 

        Fundó y coordinó por varios años el grupo de trabajo de la Unión Astronómica Internacional sobre movimientos de galaxias,  y encabezó la delegación mexicana en todas la asambleas generales de la IAU desde 1958 hasta 1994. Fue nombrada investigadora emérita del Instituto de Astronomía de la UNAM y recibió el grado Doctor Honoris Causa tanto de la UNAM como del INAOE (Instituto Nacional de Astrofísica, Optica y Electrónica); miembro además de la Academia Mexicana de Ciencias y la Sociedad Mexicana de Física, y a nivel mundial, miembro de la  Royal Astronomical Society y la  American Astronomical Society, participando activamente en un gran número de simposios internacionales y desarrollando una extraordinaria labor como editora de publicaciones astronómicas.

 

        "Reminiscences in the life of Paris Pismis: A woman astronomer", es su autobiografía, escrita en inglés en colaboración con su nieto Gabriel Cruz González. Todos sus discípulos le guardan una profunda admiración y algunos la recuerdan como a una musa, como extraída de un cuento de las Mil y Una Noches. El que México sea el país con mayor proporción de astrónomas se debe sin duda al carisma personal y la sabiduría de quien fascinó a muchas estudiantes, entre ellas, a su hija, la astrofísica Elsa Recillas Pishmish: elsare@inaoep.mx