Introducción         

La materia interestelar se esparce en torno a las estrellas. Su máxima distribución se encuentra hacia el plano ecuatorial de la estrella que la produce. Este plano se conoce como eclíptico.

 

Estudios realizados con el telescopio espacial Hubble le han permitido a los astrónomos determinar la figura que asumen los discos de polvo en torno a algunas estrellas. Estos residuos de polvo interestelar y las partículas,  pertenecen a la nebulosa originaria que dio vida a la estrella.

 

Disco de polvo en Beta Pictoris.

 

 

 

La primera de estas estrellas en donde se pudo observar un disco de polvo fue la estrella Beta Pictoris. La inmensa cantidad de materia en torno a la estrella fue determinante para su observación con los medios disponibles para la época. En 1983, el telescopio espacial Infrarrojo IRAS (InfraRed Astronomical Satellite) logró detectar la presencia de este inmenso halo de materia.

 

Estudios posteriores realizados con el telescopio espacial Hubble permitieron determinar las dimensiones del disco. Si sustituyésemos esta estrella por nuestro Sol, el disco se esparciría a más del doble de la distancia que existe hasta el planeta Plutón!

 

 

 

Es indudable que la detección de otros discos de materia en torno a estrellas, ha permitido bosquejar la distribución de materia en torno a nuestro Sol. Los astrónomos planetarios elaboran modelos de distribución de materia interestelar, después de elaborados análisis de su forma en otras estrellas.  

 

Estos discos de materia no podían ser detectados dado el intenso brillo de las estrellas en torno a las cuales se encontraban. El desarrollo de nuevos programas de tratamiento de imágenes y la aplicación de nuevas  técnicas para la observación de cuerpos opacos, han permitido detectar con lujo de detalle, la forma de una gran cantidad de discos de materia.

 

Una de estas técnicas es de naturaleza “substractiva” en donde se remueve el intenso brillo de la estrella, pudiendo observarse los halos de materia en su derredor.

 

Las partículas de polvo interestelar poseen formas disímiles y su tamaño oscila entre micras hasta centímetros de tamaño.

 

El resto de materia interestelar la componen cuerpos de mayores tamaños que constituyen los meteoros, meteoritos, cometas, pequeños planetas o asteroides.

 

 

En esta sección se desarrollará lo pertinente a la materia interestelar que produce los meteoros y los meteoritos.