Origen de los meteoros         

La materia interestelar que da origen a los meteoros puede provenir de varias fuentes:

Materia Interplanetaria

Cuando el meteoro es producido por materia interplanetaria, la misma puede ser de origen eclíptico o esporádico.  

El Sistema Solar se origina por la contracción gravitatoria de una nebulosa originaria conocida con el nombre de Nebulosa Primitiva.

En ese proceso de contracción, una gran parte del contenido de esa nebulosa se concentra hacia el plano de giro, en donde comienza a compactarse el disco de materia protoplanetaria.

Por efecto de la condensación química, al enfriarse se producen los granos de polvo interestelar, que al aglomerarse, constituyen los conglomerados planetesimales, que pueden alcanzar hasta unos 5 kms de tamaño.  

 Luz Zodiacal

Esta nube aplanada, se distribuye hacia el plano ecuatorial del sistema, que recibe el nombre de Eclíptica. Las evidencias de este polvo interestelar se pueden observan aún hoy día en lo que se conoce con el nombre de Luz Zodiacal: especie de resplandor de forma cónica que se proyecta en dirección contraria a la posición del Sol, después el Ocaso.

La Luz Zodiacal, descrita por J. Cassini en 1683, es un puente de luz producido por la ionización de las partículas del polvo interestelar que se encuentran distribuidas en la Eclíptica. Para poder observarla se requieren de unas condiciones excepcionales de visibilidad. Hacia el horizonte es donde cobra su mayor luminosidad, descendiendo a medida que alejamos nuestra mirada en dirección de la Eclipica. Hacia el punto opuesto de la posición solar, vuelve a incrementar un poco su luminosidad. Este punto opuesto recibe el nombre de Luz Antisolar o Gegenschein.

Estos granos de polvo interestelar, cuyos tamaños oscilan entre 1 cm y 1 mm y pesan entre 2 g hasta 2 mg, son uno de los componentes fundamentales de las lluvias de meteoros de origen eclíptico.  

Paso de cometas.  

Los conductos de materia que deja tras de sí un cometa, es una de las causas de los meteoros.  

En este sentido podemos afirmar que aquellas lluvias de meteoros asociadas al paso de cometas, nos dan una medida de su grado de desintegración.  

Estos conductos de materia se desplazan en el Sistema Solar, siguiendo trayectorias que nos permiten asociarlas con el cometa nodriza o generador de la misma.

Cuando en su recorrido en torno al Sol, la Tierra ingresa en esos conductos de materia, las partículas de polvo se queman en la atmósfera, produciendo el trazo meteórico.   

Paso de Asteroides

De manera similar a los cometas, los asteroides también arrastran gran cantidad de partículas de polvo, bien sea producto de colisiones o por atracción gravitatoria.

Los asteroides que cruzan la órbita de la Tierra son los causantes de este tipo de lluvia y en la clasificación se identifican como de origen planetario.

Las partículas residuales producidas por los asteroides poseen fundamentalmente una composición petrea y metálica, con tamaños superiores a las producidas por los cometas. En este sentido, los meteoros con este tipo de origen son mucho más brillantes.