Introducción         

       

        Las primeras hipótesis de la formación del Sistema Solar se debaten entre las concepciones nebulares y catastróficas y tuvieron como escenario los siglos XVII y XVIII.

 

        René Descartes (1596-1650) fue el primero en intentar buscar una explicación científica, en el sentido moderno, a la existencia del Sistema Solar, y el primero en introducir la idea de su evolución. En su libro “Théorie des vortex”, publicado en 1644, escribió sobre un Universo lleno de éter y materia, plagado de vórtices de múltiples tamaños de forma cercana a la circular. Los roces entre los bordes de los vórtices, "limpia" estas zonas de materia primordial, conduciendo a su concentración hacia el centro. Mientras el vórtice mayor formó el Sol, los pequeños formaron los planetas. Lamentablemente el modelo era solo cualitativo y no explicaba la circunstancia que los objetos del Sistema Solar estuvieran prácticamente en un mismo plano. Esta deficiencia del modelo se debe a que el filósofo francés concibió sus ideas en un sistema bidimensional y no tridimensional. Las ideas de Descartes a este respecto se abandonaron con el descubrimiento de las leyes de Newton y ahora sólo tienen un interés histórico. 

 

        En 1685, Isaac Newton (1643–1727) publica su Ley de Gravitación Universal y si bien la misma servirá de instrumento para los desarrollos teóricos subsiguientes, Newton no elabora una teoría cosmogónica debido a sus preceptos religiosos. Frases como “…Dios ha colocado las estrellas lo suficientemente lejanas entre sí, para que no caigan las unas sobre las otras…” nos ilustran sus poderosos nexos teológicos. Hoy sabemos de la existencia de sistemas estelares dobles, como el de W Ursae Majoris: sus componentes se encuentran tan cercanos, que la figura de sus atmósferas se ha deformado y se asemejan a elipsoides.      

 

        La primera referencia a la hipótesis nebular fue realizada por Emanuel Swedenborg (1688–1772), científico y filósofo sueco, que después devino en religioso, quien en 1734 propuso esa idea para el origen del Sistema Solar.

 

        En 1745, el naturalista, matemático y cosmólogo francés Georges-Louis Leclerc de Buffon (1707-1788) expuso en su libro “De la formation des planetes” la primera referencia de una teoría catastrófica al sugerir que el Sistema Solar había sido creado a partir de los restos de una colisión entre el Sol y un cometa. Buffon estimó que la masa del cometa del año 1680 era de 28.000 veces la de la Tierra (esto es, casi una masa solar). De aquí que la colisión con un cometa del tal envergadura, produciría la materia necesaria para generar el sistema planetario. Posteriormente, al determinarse que los cometas eran cuerpos muy pequeños y poco densos, esta teoría fue desechada.

 

        A continuación expondremos de manera cronológica, un resumen de las hipótesis más importantes que buscaron explicar el origen y formación del Sistema Solar.