Hipótesis Meteorítica de Lockyer           

 

        En 1890, el científico y astrónomo inglés Joseph Norman Lockyer (1836–1920) escribe su libro “The Meteorite Hypothesis” en donde expone sus argumentos sobre la formación del Sistema Solar. Formula la existencia de enjambres meteóricos (materia fría) que por la fuerza de gravedad y los incesantes choques, se calientan, vaporizan y se convierte en una masa extremadamente caliente (las estrellas). Finalmente, al disminuir o cesar los impactos, la materia se enfría y se forman las costras planetarias.

 

        Los choques generan un incremento de temperatura, con la consiguiente emisión de gases, como hidrogeno y helio. El continuo incremento de la temperatura hace que en el espectro aparezcan las rayas reforzadas características de los protometales. Al finalizar la etapa de las colisiones meteoríticas, la temperatura comienza a descender y se dan las condiciones de condensación y formación planetaria.

 

        Esta hipótesis posee la debilidad que presupone la existencia de un inmenso enjambre meteorítico de consistencia sólida, lo que es muy poco demostrable.