Hipótesis de la Captura de See                 

 

        En 1910 el astrónomo estadounidense Thomas See (1866-1962) formula la primera hipótesis de captura en su libro "Researches on the Evolution of the Stellar Systems, The Capture Theory of Cosmical Evolution" para explicar el origen del Sistema Solar. En ella expone que los planetas son astros capturados por el Sol y de manera análoga, los satélites son astros capturados por los planetas.

 

        En la teoría expone que las resistencias producidas por las atmósferas planetarias obligaron a que las órbitas originarias de los satélites pasasen a ser elipses de escasa excentricidad. Para explicar las pequeñas diferencias en las órbitas de los distintos planetas con el ecuador del Sol, See supone que la nebulosa que rodeaba el Sol era lenticular, de manera que solo tenían probabilidades de ser capturados por el Sol, aquellos astros que poseían un plano orbital similar a la de la nebulosa lenticular.

 

        Para la fecha, los astrónomos argumentaron que esta hipótesis adolecía de la deficiencia de lo poco probable de que existieran "mundos errantes" y que en su aproximación fuesen capturados por la gravedad del Sol.

 

        Desde el año 2005, con detecciones importantes en 2012 y 2013, se han descubierto planetas errantes, los cuales no se encuentran ligados a ninguna estrella y vagan por la galaxia. Esta circunstancia ha conducido a varios astrónomos a denominarlos "planetas interestelares" o "planetas huérfanos" o de forma genérica como Planemo (objeto de masa planetaria). La IAU hasta la fecha no ha decidido la denominación de este tipo de objetos, pero un hecho real es que lo previsto por Thomas See en 1910 no es una idea descabellada.