Introducción        

El descubrimiento de Quirón por Charles Kowal el 1 de noviembre de 1977, introdujo una serie dudas sobre nuestro conocimiento del Sistema Solar. Clasificado primero como un cometa debido a su posición y detección de una incipiente envoltura cometaria, después recibió la denominación de asteroide, produciendo una gran cantidad de interrogantes sobre la composición y naturaleza de los cuerpos que habitan en los confines de nuestra casa planetaria.

 

Este objeto fue clasificado como cometa (95P/Quiron), ya que su órbita se ubica entre las órbitas de Saturno y Urano (el semieje mayor de su órbita es 13,7 AU),  totalmente fuera del tradicional Cinturón de Asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter (la mayoría de los asteroides tienen su órbita entre las 2,2 – 3,6 AU). Después, el objeto pasó a denominarse como asteroide, recibiendo el número 2.060.

 

Quince años más tarde, el 30 de agosto de 1992, los astrónomos Jane Luu y Dave Jewitt descubren un objeto, que posteriormente sería denominado 1992 QB1, cuya órbita se ubica entre las 37 – 59 Unidades Astronómicas. Este cuerpo helado pasó a ser el primer objeto descubierto en una región situada en el confín del Sistema Solar que fue bosquejada por el astrónomo planetario Kennett Edgeworth (1880-1972) entre los años 1943 y 1949, que fue secundada por el astrónomo estadounidense de origen holandés Gerard Kuiper (1905-1973) en el año 1950.

 

     

Kennett Edgeworth y Gerard Kuiper.

 

Se había descubierto el segundo cinturón de cuerpos que orbitan al Sol y que recibe el nombre de “Cinturón Edgeworth – Kuiper” o EKB, por sus siglas en inglés.

 

Hasta el momento se han detectado más de 1.000 objetos en este cinturón y su naturaleza no deja de retar a los científicos que estudian las ciencias planetarias.