Ciclos de actividad         

Como todas las estrellas, el Sol presenta ciclos de actividad que se superponen y representan una muestra de los intrincados procesos que se presentan en el seno de las estrellas.

 

La causa de estos ciclos, siguen siendo una de los misterios más atractivos del Sol y lo más probable es que se encuentre ligado con procesos oscilatorios que ocurren en las capas relacionadas con la fotosfera solar y en la que participa el campo magnético del Sol.

 

El Sol posee un ciclo de actividad con un período de once (11) años, descubierto por Samuel Schwabe (1789 – 1875) en 1851 (en 1843 lo había establecido en 10 años).

 

Este ciclo de actividad solar se evidencia en:

§         Incremento en el número de manchas solares.

§         Erupciones cromosféricas.

§         Protuberancias solares.

 

Las manchas solares, a comienzos del ciclo, se originan en las latitudes medias del Sol (aprox. ± 35º) y a medida que avanza el ciclo, surgen hacia las latitudes ecuatoriales del Sol, pero sin alcanzar el Ecuador. Es prácticamente imposible encontrar manchas solares por debajo (y encima) de ± 8º de latitud. Este comportamiento fue detectado por F. Spörer (o Spoerer) en 1861. En la actualidad es conocido como la Ley de Spörer.

 

En 1904, Edgard Maunder (1851 – 1928) dibujó esta característica de las manchas solares, que comenzó a conocerse con el nombre de “Diagrama de Mariposa”. Este diagrama ilustra el comportamiento de las manchas durante todo su ciclo.

 

Diagrama de Mariposa (tomado de Centro Espacial Marshall, NASA).

 

En 1848, Johann Wolf (1816 – 1893) desarrolló un método para medir la actividad solar contando el número de manchas observadas. Este método permitió trazar las primeras curvas de actividad solar, desde el advenimiento del telescopio.

 

Promedio anual de número de manchas 1610 – 2000.

 

 

Detalle del número de manchas 1977 - 2002

 

En 1893, Edgard Maunder detectó un mínimo histórico de la actividad solar entre los años de 1645 y 1715. Este mínimo, conocido ahora como el “Mínimo de Maunder” estuvo asociado con inviernos muy fríos en Europa: una pequeña era glacial.

 

 

El comportamiento del Sol en los casi 400 años de estudio que se tienen del mismo, y el análisis de su impacto en el medio ambiente le han permitido a los científicos planetarios trazar un gráfico de su comportamiento en un lapso de 5.000 años. Como se puede apreciar, los mínimos de actividad solar se han repetido en el 1400 aC, 750 aC, 400 aC y 1500 dC.    

 

En 1962, los científicos Robert Leighton, Robert Noyes y George Simon detectaron pulsaciones longitudinales en el Sol con un período de 5 minutos.

 

No fue sino hasta 1972, que Roger Ulrich, John Leibacher y Robert Stein, sugirieron que estas pulsaciones eran oscilaciones globales en el Sol.