Científicos demuestran por primera vez la existencia de una cueva de lava lunar        

Por: Universidad de Trento.

15 de julio de 2024

 

Recreación artística de una cueva lunar en el Mar de la Tranquilidad de la Luna. Crédito de la imagen: Universidad de Trento.

 

La presencia de conductos debajo de la superficie lunar ha sido tema de teorías y debates durante al menos 50 años. Ahora, un análisis de los datos del radar del Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA revela lo que hay debajo del Mare Tranquillitatis. Por primera vez, los científicos han demostrado la existencia de un túnel en el subsuelo lunar. Parece ser un tubo de lava vacío. El estudio, publicado en Nature Astronomy, es fruto de una colaboración internacional, liderada por investigadores de la Universidad de Trento, en colaboración con la Universidad de Padua y auspiciada por la Agencia Espacial Italiana.

 

“Se ha teorizado sobre la existencia de estas cuevas durante más de 50 años, pero es la primera vez que demostramos su existencia”, explica Lorenzo Bruzzone, profesor de la Universidad de Trento. Bruzzone explica: “En 2010, como parte de la misión LRO de la NASA, el instrumento de radiofrecuencia en miniatura (Mini-RF) adquirió datos que incluían un pozo en Mare Tranquilitatis.

 

Bruzzone comenta, que: “Años después, volvimos a analizar estos datos con técnicas complejas de procesamiento de señales que hemos desarrollado recientemente y descubrimos reflexiones de radar en la zona del pozo que se explican mejor por un conducto subterráneo de la cueva. Este descubrimiento proporciona la primera evidencia directa de un tubo de lava accesible bajo la superficie de la Luna”.

 

El estudio tiene importancia científica y repercusiones para el desarrollo de misiones a la Luna, donde el entorno es hostil para la vida humana. Las temperaturas superficiales en el lado iluminado de la Luna pueden alcanzar los 127 °C, mientras que en el lado no iluminado las temperaturas pueden descender hasta los -173 °C. Por otra parte, la radiación cósmica y solar puede ser hasta 150 veces más potente en la superficie lunar que la que recibimos en la Tierra y existe una amenaza constante de impacto de meteoritos.

 

Estas condiciones hostiles para la vida humana, impulsan la necesidad de encontrar sitios seguros para la construcción de infraestructura que puedan soportar una exploración sostenida. Cuevas como las analizadas en este estudio ofrecen una solución a ese problema. Según los científicos, los datos del radar revelan sólo la parte inicial de la cavidad subterránea, que mide al menos 40 metros de ancho y decenas de metros de largo.

 

Según los científicos, la mayoría de los cráteres parecen estar ubicados en las antiguas llanuras de lava de la Luna. También podría haber algunos en el polo sur de la Luna, el lugar donde se planea que los astronautas de la NASA alunicen a finales de esta década. Se cree que los cráteres permanentemente sombreados allí contienen agua congelada que podría proporcionar agua potable y combustible para cohetes. Los hallazgos sugieren que podría haber cientos de fosas en la Luna y miles de tubos de lava. Estos lugares podrían servir como refugio natural para los astronautas, protegiéndolos de los rayos cósmicos y la radiación solar, así como de los impactos de micrometeoritos.

 

El investigador principal del instrumento Mini-RF, Wes Patterson, investigador afiliado al Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, añade: “Esta investigación demuestra cómo los datos de radar de la Luna se pueden utilizar de formas novedosas para abordar cuestiones fundamentales para la ciencia y la exploración, y lo crucial que es seguir recopilando datos de la Luna obtenidos mediante teledetección. Esto incluye la actual misión LRO y, con suerte, las futuras misiones orbitales”.

 

Las pruebas de radar de los túneles lunares adquieren, por tanto, gran importancia para profundizar en el conocimiento de la extensión y la forma de los conductos con vistas a la exploración de las cuevas selénicas mediante futuras misiones robóticas. Las rocas y otros materiales dentro de estas cuevas, inalterados por las duras condiciones de la superficie a lo largo de los eones, también pueden ayudar a los científicos a comprender mejor cómo evolucionó la luna, especialmente en lo que respecta a su actividad volcánica.

 

Fuente:

        https://pressroom.unitn.it/comunicato-stampa/dimostrata-la-prima-volta-lesistenza-di-un-tunnel-lunare