Fragmentación de etapa superior de un Long March 6A crea una nube de escombros rastreables
Por: Con información de Space.com y SpaceNews.
09 de agosto de 2024

El cohete Long March 6A despega del puerto espacial de Taiyuan, el 6 de agosto de 2024, transportando los primeros 18 satélites Qianfan (“Mil Velas”). Crédito de la imagen: Ourspace.
El primer lanzamiento de una futura megaconstelación de Internet china resultó bastante complicado. El martes por la mañana (6 de agosto), un cohete Long March 6A lanzó los primeros 18 satélites para la red de banda ancha Qianfan (“Mil Velas”), logrando colocar con éxito los satélites en una órbita polar de 800 kilómetros de altitud, siendo el inicio de una constelación que eventualmente albergará hasta 14.000 naves espaciales.
Sin embargo, la etapa superior del cohete se fragmentó en una nube de más de 700 piezas de desechos espaciales, lo que aumenta las preocupaciones sobre la seguridad orbital a largo plazo. El 7 de agosto, Slingshot Aerospace, una empresa de seguimiento espacial y análisis de datos, observó que la etapa superior del cohete, que había sido modificada para reiniciarse con el fin de desplegar múltiples satélites, creó inicialmente un campo de al menos 50 piezas de escombros.
Al principio no estaba claro si se trataba de un problema recurrente relacionado con la pasivación o el aislamiento de la etapa Long March 6A o de una rotura del cuerpo del cohete. El Comando Espacial de Estados Unidos (USSPACECOM) confirmó el 8 de agosto que se trató de un incidente de ruptura de un cohete. “USSPACECOM puede confirmar la desintegración de un cohete Long March 6A lanzado el 6 de agosto de 2024, lo que dio como resultado más de 300 fragmentos de escombros rastreables en la órbita baja de la Tierra”, se informó en el comunicado.
Los “escombros rastreables” son, en general, cualquier objeto que tenga al menos 10 centímetros de diámetro. La nube de escombros recién creada sin duda también contiene muchos fragmentos que son demasiado pequeños para ser monitoreados. Posteriormente, LeoLabs, una empresa que monitorea la órbita baja de la Tierra con una red global de radares, declaró que los datos de su radar indican “al menos 700 fragmentos de escombros y potencialmente más de 900”. Cabe destacar, que la nube de escombros está en el mismo plano que los 18 satélites desplegados.
Los desechos espaciales a esas altitudes, donde hay muy poca resistencia atmosférica, pueden permanecer en órbita durante décadas, dependiendo del tamaño y la densidad de los fragmentos y otras variables. No es la primera vez que una etapa superior del Long March 6A (que pesa alrededor de 5.800 kilogramos sin combustible) genera una nube de escombros en órbita, como señaló Slingshot Aerospace. Uno de los cuerpos del cohete se desintegró el 12 de noviembre de 2022, poco después de desplegar el satélite meteorológico Yunhai-3, ese evento creó 533 piezas de escombros rastreables en enero de 2023.
La órbita terrestre está cada vez más poblada, con satélites activos y fragmentos de escombros. Según la Agencia Espacial Europea, hay alrededor de 10000 naves espaciales operativas girando alrededor de nuestro planeta en este momento (la mayoría de ellas satélites de Internet Starlink de SpaceX), aproximadamente 40500 fragmentos de escombros de al menos 10 cm de ancho y 130 millones de fragmentos de al menos 1 milímetro de diámetro.
Fuente:
https://www.space.com/china-megaconstellation-launch-space-junk