El rutenio: una huella fundamental en los depósitos de Chicxulub        

Por: Lucie Aubourg, phys.org.

16 de agosto de 2024

 

Representación artística de un gran asteroide que impacta contra la Tierra, como el evento de Chicxulub que causó la extinción masiva del Cretácico final. Crédito de la imagen: Mark Garlick.

 

Un intenso debate en torno al asteroide que extinguió a los dinosaurios ha conmovido a los científicos durante décadas, pero un nuevo estudio ha revelado algunos datos importantes sobre la historia del origen del impactador. Los investigadores, cuyos hallazgos fueron publicados en la revista Science, utilizaron una técnica innovadora para demostrar que el “apocalíptico culpable” que se estrelló contra la superficie de la Tierra hace 66 millones de años, causando la extinción masiva más reciente, se había formado más allá de la órbita de Júpiter.

 

Los nuevos hallazgos se basan en el análisis de muestras de sedimentos formados en el período comprendido entre las eras Cretácico y Paleógeno, el momento del impacto cataclísmico del asteroide, esta capa estratigráfica contiene concentraciones elevadas de elementos del grupo del platino, incluido el rutenio. Cabe destacar, que el equipo de investigación también analizó otras muestras de cinco impactos que ocurrieron hace entre 36 y 470 millones de años, para establecer comparaciones.  

 

Para el estudio, los investigadores se centraron en la medición de los isótopos del elemento rutenio, que no es poco común en los asteroides, pero es extremadamente raro en la Tierra. De modo que, al inspeccionar los depósitos en múltiples capas geológicas que marcan los restos del impacto en Chicxulub, pudieron estar seguros de que el rutenio estudiado provenía del asteroide.

 

La importancia de los isótopos de rutenio se pueden utilizar para distinguir entre los dos grupos principales de asteroides: los asteroides de tipo C, o carbonáceos, que se formaron en el Sistema Solar exterior, y los asteroides de silicato de tipo S, del Sistema Solar interior, más cercanos al Sol. El estudio afirma que el asteroide que desencadenó un megaterremoto, precipitó un invierno global y acabó con los dinosaurios y la mayor parte del resto de la vida, fue un asteroide de tipo C que se formó más allá de Júpiter.

 

¿Significa eso que el impactador de Chicxulub se formó más allá de Júpiter y se dirigió directamente hacia nuestro planeta? No necesariamente. “No podemos estar realmente seguros de dónde estaba escondido el asteroide justo antes de impactar en la Tierra”, dijo Mario Fischer-Godde, autor principal del estudio y geoquímico de la Universidad de Colonia, y agregó que después de su formación, pudo haber hecho una escala en el cinturón de asteroides, ubicado entre Marte y Júpiter.

 

En cuanto a la utilidad más amplia de sus hallazgos, el geoquímico ofreció una sugerencias; cree que definir con mayor precisión la naturaleza de los asteroides que han golpeado la Tierra desde sus inicios hace unos 4.500 millones de años podría ayudar a resolver el enigma del origen del agua de nuestro planeta.

 

Los científicos creen que el agua puede haber sido traída a la Tierra por asteroides, probablemente del tipo C, como el que impactó hace 66 millones de años, aunque son menos frecuentes. Cabe destacar, que las otras cinco estructuras de impacto analizadas en la investigación, tienen firmas isotópicas que son más consistentes con los asteroides de tipo silíceo, que se formaron más cerca del Sol.

 

Con el análisis químico, la investigación descarta que el objeto que provocó el impacto haya sido un cometa, como anteriormente se había llegado a especular, los análisis de muestras muestran que el objeto celeste tenía una composición muy diferente a la de un subconjunto de meteoritos que se cree que fueron cometas en el pasado. Por lo tanto, es “poco probable” que el objeto impactante en cuestión fuera un cometa, dijo Fischer-Godde.

 

Los nuevos conocimientos sobre el aparente asteroide que se estrelló en Chicxulub, en lo que hoy es la península de Yucatán, en México, podrían mejorar la comprensión de los objetos celestes que han impactado nuestro planeta. Las conclusiones son particularmente notables, dada la poca frecuencia con la que este tipo de asteroide choca con la Tierra.

 

Fuente:

        https://phys.org/news/2024-08-scientists-dino-asteroid-jupiter.html