NASA arroja luz sobre el escape de agua en la atmósfera marciana        

Por: NASA

05 de septiembre de 2024

 

Imagen del telescopio espacial Hubble en el ultravioleta de Marte, durante el afelio. Crédito de la imagen: NASA, ESA, STScI, John T. Clarke (Universidad de Boston); Procesamiento: Joseph DePasquale (STScI).

 

Marte fue en su día un planeta muy húmedo, como lo demuestran las características geológicas de su superficie. Los científicos saben que durante los últimos 3.000 millones de años, al menos algo de agua se filtró a las profundidades subterráneas, pero ¿qué pasó con el resto? Ahora, el telescopio espacial Hubble de la NASA y las misión Mars Atmosphere and Volatile Evolution (MAVEN) están ayudando a desvelar ese misterio.

 

“El agua sólo puede ir a dos lugares: puede congelarse en el suelo o la molécula de agua puede romperse en átomos y estos pueden escapar de la parte superior de la atmósfera al espacio”, explicó el líder del estudio, John Clarke, del Centro de Física Espacial de la Universidad de Boston. Clarke y su equipo combinaron datos del Hubble y MAVEN para medir la cantidad y la tasa actual de escape de los átomos de hidrógeno al espacio. Esta información les permitió extrapolar la tasa de escape hacia atrás en el tiempo para comprender la historia del agua en el planeta rojo.

 

Las moléculas de agua en la atmósfera marciana se descomponen por la luz solar en átomos de hidrógeno y oxígeno. En concreto, el equipo midió el hidrógeno y el deuterio, que es un átomo de hidrógeno con un neutrón en su núcleo. Este neutrón le da al deuterio el doble de masa que el hidrógeno. Como su masa es mayor, el deuterio escapa al espacio mucho más lentamente que el hidrógeno normal, con el tiempo, como se perdió más hidrógeno que deuterio, la proporción de deuterio a hidrógeno aumentó en la atmósfera.

 

Medir la proporción hoy en día proporciona a los científicos una pista sobre cuánta agua había durante el período cálido y húmedo en Marte. Al estudiar cómo escapan actualmente estos átomos, pueden comprender los procesos que determinaron las tasas de escape durante los últimos cuatro mil millones de años y, por lo tanto, extrapolarlos al pasado.

 

Aunque la mayoría de los datos del estudio proceden de la sonda espacial MAVEN, esta no es lo suficientemente sensible como para detectar la emisión de deuterio en todos los momentos del año marciano. A diferencia de la Tierra, Marte se aleja mucho del Sol en su órbita elíptica durante el largo invierno marciano, y las emisiones de deuterio se vuelven extremadamente débiles.

 

Clarke y su equipo necesitaban los datos del Hubble para “rellenar los espacios en blanco” y completar un ciclo anual de tres años marcianos (cada uno de los cuales tiene 687 días terrestres). El Hubble también proporcionó datos adicionales que se remontan a 1991, muchísimo antes de la llegada de MAVEN a Marte en 2014.

 

El equipo descubrió que las tasas de escape de hidrógeno y deuterio cambian rápidamente cuando Marte está cerca del Sol. En la imagen clásica que tenían los científicos anteriormente, se pensaba que estos átomos se difundían lentamente hacia arriba a través de la atmósfera hasta una altura desde la que podían escapar.

 

Pero esa imagen ya no refleja con precisión toda la historia, porque ahora los científicos saben que las condiciones atmosféricas cambian muy rápidamente. Cuando Marte está cerca del Sol, las moléculas de agua, que son la fuente del hidrógeno y el deuterio, ascienden a través de la atmósfera muy rápidamente, liberando átomos a grandes altitudes.

 

El segundo hallazgo es que los cambios en el hidrógeno y el deuterio son tan rápidos que el escape atómico necesita energía adicional para explicarlos. A la temperatura de la atmósfera superior, solo una pequeña fracción de los átomos tiene suficiente velocidad para escapar de la gravedad de Marte. Los átomos más rápidos (supertérmicos) se producen cuando algo le da al átomo un impulso de energía adicional. Estos eventos incluyen colisiones de protones del viento solar que ingresan a la atmósfera o la luz solar que impulsa reacciones químicas en la atmósfera superior.

 

Estudiar la historia del agua en Marte es fundamental no solo para comprender los planetas de nuestro propio Sistema Solar, sino también la evolución de planetas del tamaño de la Tierra alrededor de otras estrellas. Marte, la Tierra y Venus se encuentran en la zona habitable de nuestro Sistema Solar o cerca de ella, la región que rodea a una estrella donde podría acumularse agua líquida en un planeta rocoso; sin embargo, los tres planetas tienen condiciones actuales radicalmente diferentes.

 

Fuente:

https://science.nasa.gov/missions/hubble/nasas-hubble-maven-help-solve-the-mystery-of-mars-escaping-water/