Starliner regresa a la Tierra sin tripulación        

Por: Con información de Space.com y Space News.

07 de septiembre de 2024

 

La cápsula Starliner después de aterrizar en White Sands, Nuevo México, para concluir la misión de prueba de vuelo tripulado el 7 de septiembre. Crédito de la imagen: Boeing.

 

La nave espacial CST-100 Starliner de Boeing aterrizó con éxito en Nuevo México la mañana del 7 de septiembre, completando una prolongada misión de prueba de vuelo tripulado (CFT) pero sin ninguna tripulación a bordo. La cápsula denominada Calypso, retornó a tierra a las 04:01 UTC, tras su desacople el viernes por la noche desde la Estación Espacial Internacional (ISS), concluyendo así una complicada misión de prueba que alargó la estancia de dos astronautas en la ISS y alteró completamente la rotación de tripulación.

 

        Desde su llegada a la ISS, la Starliner experimentó problemas con los propulsores del sistema de control de reacción (RCS) poco después del despegue de la CFT el 5 de junio, y la NASA decidió no correr el riesgo de poner a los astronautas Suni Williams y Butch Wilmore a bordo de la cápsula nuevamente. El dúo de astronautas tiene un plan sólido para regresar a casa: regresarán a la Tierra en febrero de 2025 a bordo de una cápsula de la compañía SpaceX Crew Dragon.

 

        La CFT también ha tenido problemas, como fugas de helio y problemas con los propulsores (cinco de los 28 propulsores RCS de Starliner fallaron mientras perseguía a la ISS poco después del lanzamiento). Se suponía que la misión duraría solo unos 10 días, pero la NASA mantuvo a Starliner en la ISS durante tres meses mientras analizaba los problemas con los propulsores y qué hacer al respecto.

 

        Cabe destacar que, el reingreso y el descenso de la nave espacial parecieron transcurrir según lo previsto, y la nave espacial descendió con tres paracaídas antes de realizar un aterrizaje amortiguado por bolsas de aire en el desierto. “Un aterrizaje seguro y exitoso es exactamente lo que queríamos”, dijo Joel Montalbano, administrador asociado adjunto de la Dirección de Misiones de Operaciones Espaciales de la NASA, en una reunión informativa posterior al aterrizaje.

 

        La NASA no informó de problemas mayores con las maniobras, afirmando que la nave espacial se encontraba en una “trayectoria perfecta” y que los 27 propulsores del sistema de control de reacción (RCS) estaban funcionando como se esperaba. Eso excluye un propulsor que falló durante la aproximación de la nave espacial a la estación en junio y nunca se recuperó.

 

Sin embargo, el regreso a la Tierra no estuvo exento de problemas, Steve Stich, director del programa de tripulación comercial de la NASA, dijo en la reunión informativa posterior al aterrizaje que durante el encendido de 58 segundos para la salida de órbita, dos propulsores RCS se calentaron mucho más de lo esperado, pero no fallaron.

 

        Uno de los 12 propulsores independientes del módulo de la tripulación tampoco funcionó en las pruebas previas al reingreso. Stich dijo que esos propulsores tienen un diseño diferente al de los del módulo de servicio y que no estaba claro por qué fallaron. Sin embargo, un propulsor redundante funcionó con normalidad y no planteó problemas durante el reingreso. Stich señaló que el CFT logró el 85-90% de los objetivos de su misión a pesar del regreso sin tripulación.

 

        Con la Starliner en tierra, surgen preguntas sobre lo que le espera al programa comercial y el futuro en sí mismo de la Starliner. Ni la agencia ni la compañía han revelado detalles sobre cuánto tiempo llevará un esfuerzo revisión profunda y si será necesario un segundo vuelo de prueba tripulado, así como detalles financieros. Boeing ha registrado cargos por 1.600 millones de dólares para el programa Starliner hasta ahora, una cifra que seguramente aumentará significativamente para tener en cuenta el trabajo necesario después de esta misión.

 

        Boeing y la NASA esperaban que CFT allanara el camino para la certificación de Starliner, permitiendo que la cápsula comenzara a volar misiones de astronautas de seis meses de duración a la ISS. El primer vuelo operativo de este tipo, Starliner-1, estaba previsto para febrero de 2025, no obstante, ese lanzamiento ya se ha pospuesto, hasta agosto de 2025 (como mínimo). Y por el momento no está claro si Starliner estará certificada para entonces, ni qué pruebas adicionales, si las hubiera, exigirá la NASA antes de que pueda producirse la certificación.

 

        En paralelo la NASA, está realizando preparativos para otra misión de SpaceX (Crew-11) en la misma ventana de oportunidad de agosto de 2025, en anticipación a una contingencia aun mayor para la Starliner. Se debe resaltar que en 2014, la NASA encargó a SpaceX y Boeing que enviaran astronautas a la ISS y de regreso a ella. SpaceX, aprovechando el conocimiento adquirido con su nave espacial Cargo Dragon, realizó una misión de prueba Crew Dragon a la estación en 2019 sin astronautas y superó todas las pruebas, lo que le permitió a la compañía lanzar su primer vuelo de prueba con astronautas en 2020.

 

Ese esfuerzo tuvo éxito y SpaceX pasó rápidamente a realizar misiones operativas de larga duración con astronautas a la ISS para la NASA. Está en medio de su octavo vuelo de este tipo y se está preparando para el noveno (Crew-9). Entretanto Boeing afronta un panorama complejo para lograr la certificación de Starliner.

 

        Fuente:

        https://spacenews.com/starliner-returns-to-earth-uncrewed/

        https://www.space.com/boeing-starliner-next-iss-mission-nasa-plan