Estudio vincula el agua de un cometa con los océanos de la Tierra        

Por: Lonnie Shekhtman, Goddard Space Flight Center.

03 de diciembre de 2024

 

Esta imagen, tomada por la cámara de navegación Rosetta de la ESA, fue tomada a aproximadamente 85 kilómetros del centro del cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko el 14 de marzo de 2015. Crédito de la imagen: ESA/Rosetta/NAVCAM.

 

Los investigadores han descubierto que el agua del cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko tiene una firma molecular similar a la del agua de los océanos de la Tierra. Contradiciendo algunos resultados recientes, este hallazgo reabre la posibilidad de que cometas de la familia Júpiter como el 67P pudieran haber ayudado a traer agua a la Tierra. 

 

El agua fue esencial para la formación y el florecimiento de la vida en la Tierra y sigue siendo fundamental para la vida en la Tierra en la actualidad. Si bien es probable que existiera algo de agua en el gas y el polvo a partir de los cuales se materializó nuestro planeta hace unos 4600 millones de años, gran parte del agua se habría vaporizado porque la Tierra se formó cerca del intenso calor del Sol. Cómo la Tierra finalmente se volvió rica en agua líquida ha seguido siendo una fuente de debate para los científicos.

 

Las investigaciones han demostrado que parte del agua de la Tierra se originó a partir del vapor emitido por los volcanes; ese vapor se condensó y cayó en forma de lluvia sobre los océanos. Pero los científicos han encontrado evidencia de que una parte sustancial de nuestros océanos provino del hielo y los minerales de asteroides, y posiblemente cometas, que chocaron contra la Tierra. Una ola de colisiones de cometas y asteroides con los planetas interiores del sistema solar hace 4 mil millones de años habría hecho esto posible.

 

Aunque la relación entre el agua de los asteroides y la de la Tierra es sólida, el papel de los cometas ha desconcertado a los científicos. Varias mediciones de cometas de la familia Júpiter (que contienen material primitivo del Sistema Solar primitivo y se cree que se formaron más allá de la órbita de Saturno) mostraron un fuerte vínculo entre su agua y la de la Tierra. Este vínculo se basó en una firma molecular clave que los científicos utilizan para rastrear el origen del agua en todo el Sistema Solar.

 

Esta señal es la proporción de deuterio (D) e hidrógeno normal (H) en el agua de cualquier objeto, y brinda a los científicos pistas sobre dónde se formó ese objeto. El deuterio es un tipo de hidrógeno (o isótopo) raro y más pesado. En comparación con el agua de la Tierra, esta proporción de hidrógeno en cometas y asteroides puede revelar si existe una conexión. Debido a que es más probable que se forme agua con deuterio en ambientes fríos, hay una mayor concentración del isótopo en objetos que se formaron lejos del Sol, como los cometas, que en objetos que se formaron más cerca del Sol, como los asteroides.

 

Basados en 16000 mediciones realizadas por la sonda europea Rosetta, Los científicos descubren que el polvo cometario afecta la interpretación de las mediciones de las naves espaciales, reabriendo el caso de cometas como 67P como posibles fuentes de agua para la Tierra primitiva. A medida que un cometa se acerca al Sol en su órbita, su superficie se calienta, lo que hace que se liberen gases de la superficie, incluido polvo con trozos de hielo de agua. El agua con deuterio se adhiere a los granos de polvo con mayor facilidad que el agua normal, según sugiere una investigación.

 

Cuando el hielo de estos granos de polvo se libera en la coma, este efecto podría hacer que el cometa parezca tener más deuterio del que tiene, alejando las medidas de su cercanía a la proporción terrestre. Este hallazgo, dicen los autores del artículo, tiene grandes implicaciones no sólo para entender el papel de los cometas en el transporte de agua a la Tierra, sino también para entender las observaciones de cometas que aportan información sobre la formación del Sistema Solar primitivo.

 

Fuente:

https://science.nasa.gov/solar-system/comets/nasa-led-team-links-comet-water-to-earths-oceans/