NASA estudia las condiciones de iluminación y visibilidad para las misiones Artemis        

Por: Meagan Chappell, NASA.

24 de diciembre de 2024

 

Panorama lunar captado en la misión Apolo 12, ilustrando uno de los retos de tener una visión funcional sobre la superficie lunar. Crédito de la imagen: NASA.

 

Los humanos están regresando a la Luna, esta vez para quedarse. Para maximizar la comunicación visual con la Tierra, la visibilidad solar y el acceso al hielo de agua, la NASA, la ESA y China han seleccionado el Polo Sur Lunar (LSP) como la ubicación de sus futuras bases lunares. Sin embargo, esta nueva ubicación agrega un reto adicional: el efecto negativo de la luz solar en la visión funcional de los astronautas.

 

Si bien el Sol está en el cielo lunar de manera más constante en los polos, nunca se eleva más de unos pocos grados por encima del horizonte; en las regiones de aterrizaje objetivo, la elevación más alta posible es de 7°. Esto presenta un entorno de iluminación severo nunca experimentado durante las misiones Apolo, o de hecho, en cualquier experiencia de vuelo espacial humano. La iluminación ambiental afectará gravemente la capacidad de las tripulaciones para ver los peligros y realizar trabajos simples.

 

Este desafío es uno más, en la vía hacia la exploración permanente de la Luna, ya que, el sistema de visión humano, que a pesar de tener un alto rango dinámico, no puede ver bien en la luz brillante y no puede adaptarse rápidamente de brillante a oscuro o viceversa. La visión funcional es necesaria para realizar una variedad de tareas, desde tareas simples (por ejemplo, caminar, operar herramientas simples) hasta manejar máquinas complejas (por ejemplo, elevador de módulo de aterrizaje, rovers).

 

En misiones y programas anteriores de la NASA, el diseño de sistemas de iluminación y de apoyo a la visión funcional para la actividad extravehicular (EVA) o las operaciones con vehículos exploradores se ha gestionado en el nivel más bajo del programa. Esto funcionó bien para el programa Apolo y la órbita baja terrestre porque el ángulo del Sol se gestionaba mediante la planificación de la misión y la autoubicación de los astronautas; el diseño del casco por sí solo abordaba todos los desafíos de la visión.

 

Las misiones Artemis presentan nuevos desafíos para la visión funcional, porque los astronautas no podrán evitar tener el Sol en los ojos durante gran parte del tiempo que estén en la superficie lunar. Esto, combinado con la necesidad de iluminación artificial en el amplio sombreado del LSP, significa que deben desarrollarse nuevos sistemas de apoyo a la visión funcional en todos los proyectos y programas.

 

Esto significa, lograr un sistema de iluminación y apoyo a la visión que permita a las tripulaciones ver en la oscuridad mientras sus ojos están adaptados a la luz, en luz brillante mientras aún están adaptados a la oscuridad, y proteger sus ojos de lesiones. Evaluando estos elementos, la NASA se encuentra evaluando estas variables, muchos de los hallazgos de la evaluación se centraron en la falta de requisitos específicos para prevenir el deterioro funcional de la visión debido al brillo del Sol.

 

El equipo de evaluación recomendó que se desarrollara una amplia variedad de técnicas de simulación, físicas y virtuales, cada una con capacidades diferentes y bien definidas con respecto a la visión funcional. Algunas abordarían los efectos cegadores de la luz solar en el LSP (que no se logran fácilmente mediante enfoques virtuales) para evaluar el rendimiento de los protectores de casco y la iluminación artificial en el contexto del entorno y los tiempos de adaptación.

 

Fuente:

https://www.nasa.gov/centers-and-facilities/nesc/characterizing-the-visual-experience-of-astronauts-at-the-lunar-south-pole/