A S T R O B I O G R A F I A S
Nuria Pilar Calvet Cuni
(02 de
agosto de 1950 - )
Realizado
por: Alexandra De Castro
José
Álvarez Cornett
Nuria Calvet, primera astrónoma profesional de Venezuela. Astrónoma
del Observatorio Nacional de Llano del Hato. Científica del Centro de
Investigaciones de Astronomía (CIDA), actual CIDATA (Centro de
Investigaciones de Astronomía y Tecnologías Aplicadas) donde se desempeñó
como Jefa del Departamento Científico y, posteriormente, como Vicepresidenta.
Premio Dorothea Klumpke Roberts, 1979, de la Universidad de California,
Berkeley. Primera mujer en ser galardonada con el Premio de la Fundación
Empresas Polar “Lorenzo Mendoza Fleury”, 1987. Experta consagrada en el
estudio de la formación y evolución estelar y de sus sistemas planetarios.
Colabora en diferentes proyectos de talla mundial con los telescopios Hubble,
Spitzer y Herschel. Astrofísica del Observatorio Smithsonian en
Cambridge, Massachusetts y Profesora Titular de la Universidad de Michigan,
USA.
En
escarpadas montañas y áridos desiertos, lugares remotos y tranquilos donde la
vida transcurre tímidamente, suelen proliferar los telescopios. Durante la
década de los 60, una comisión de científicos, liderado por el físico venezolano
Francisco José Duarte, escogieron a los Andes venezolanos como
escenario propicio para instalar el Observatorio más moderno de Venezuela y uno
de los más importantes de América Latina: el Observatorio Astronómico
Nacional de Llano de Hato (OAN). En 1973, en Mérida, es fundado el
Centro de Investigaciones de Astronomía «Francisco J. Duarte»
(CIDA), pilar fundamental de la astronomía y astrofísica en Venezuela y que
operaría y administraría al OAN. Casi una década después, en 1981, el CIDA se
honraría en recibir a la primera mujer astrónoma profesional de Venezuela:
Nuria Pilar Calvet Cuni, quien desarrollaría una carrera científica
extraordinaria como investigadora del CIDA y del OAN, hasta 1997. La profesora
Calvet nació en Caracas el 2 de agosto de 1950. Hacia
finales de la década de los 60 realizó estudios de física en la Universidad
Central de Venezuela (UCV) y luego en la Universidad Autónoma de México
(UNAM), donde obtuvo su título de Licenciada en Física en 1973. Después,
viajó a Estados Unidos de Norteamérica para continuar sus estudios de postgrado
en el Departamento de Astronomía de la Universidad de California, Berkeley.
Allí se graduó primero de Magister Artium en Astronomía, en 1975, y luego
de Ph.D en Astronomía, en 1981. Desde muy temprano, esta eminente
venezolana comenzaría a cosechar distinciones como profesional. Durante sus
estudios de postgrado se le concedió una posición de Asistente Docente en
la Universidad de Berkeley, labor por la cual fue galardonada con el
Premio a la Excelencia como Asistente Docente en junio de 1978. Poco
después, en 1979 sería merecedora del Premio Dorothea Klumpke Roberts por
su actuación sobresaliente como Investigadora en Astronomía. Inmediatamente
después de terminar su doctorado, volvería a Venezuela, donde se desempeñó como
investigadora del CIDA y docente de diversas universidades nacionales,
entre ellas la Universidad de Los Andes (ULA) en Mérida, la
Universidad Central de Venezuela (UCV) y la Universidad Simón Bolívar (USB).
Entre 1981 y 1997, tiempo en el que Calvet fue investigadora del
CIDA, mantuvo una alta productividad científica, consolidó grupos de trabajo y
formó recursos humanos; dejando sentadas las bases para la investigación
continuada y fecunda en astronomía en Venezuela. Su brillante desempeño como
científica la llevó a convertirse en la primera mujer en obtener el Premio de
la Fundación Empresas Polar “Lorenzo Mendoza Fleury”, en 1987. En
1998, el Observatorio Astrofísico Smithsonian en Cambridge, Massachusetts
USA, le ofreció una posición de Investigadora, que mantuvo por 10 años.
Actualmente, es profesora titular de la Universidad de Michigan en USA.
Nuria Calvet es experta mundial en el estudio de la vida temprana de
las estrellas y de los planetas que las circundan. Su trabajo se enfoca
particularmente en la formación y evolución de los discos protoplanetarios,
nubes gigantes de gas muy denso que dan origen a las estrellas y sus planetas.
En estas regiones que se encuentran dentro de las galaxias, que el profesor
Ignacio Ferrín (Departamento de Física, Astrónomo, ULA) solía llamar
“las salas de parto del Universo”, se crean núcleos de nubes moleculares que
sufren colapso gravitacional, dando lugar a las denominadas protoestrellas. La
escala de tiempo a la cual ocurre el colapso y formación de la protoestrella
depende de la cantidad de materia envuelta. Una protoestrella que tenga 15 masas
solares colapsará apenas en unos cien mil años, mientras que una protoestrella
del tamaño del Sol tardará 50 millones de años. Inmediatamente después de que
ocurre el colapso molecular, se forma lo que se denomina el disco
protoplanetario. Esto es: el material que está a su alrededor comienza a
caer hacia la estrella, aplanándose y formando un disco, en el cual nacen los
planetas.
El
grupo de investigación liderado por la profesora Calvet ha
desarrollado herramientas de modelado que ayudan a interpretar las observaciones
de estos discos protoplanetarios, esto es, entender cómo el polvo y el gas
cambian con el tiempo y los factores que producen esos cambios, y cómo ocurre el
acrecimiento de masas en estrellas y la formación de los planetas. En
colaboración con el CIDA se ocupa de la caracterización de nuevos discos en
poblaciones de estrellas jóvenes en la nebulosa de Orión, proyecto que se
denomina: Sondeo de Variabilidad de Orión. En general, su grupo obtiene y
analiza datos de observatorios basados en tierra, como el Observatorio
Astronómico Nacional de Llano del Hato y del Telescopio Magallanes en
Pasadena, California, y de diferentes misiones espaciales, como el Telescopio
Espacial Hubble y de la misión espacial Chandra, ambos de la NASA
(acrónimo en inglés que significa: Administración Nacional de la Aeronáutica y
del Espacio). La profesora Calvet es miembro del grupo del
Espectrómetro Infrarrojo del Telescopio Spitzer (Spitzer IRS Disk),
del grupo de Sondeo Herschel de Protoestrellas de Orión y del grupo de
Evolución Submilimétrica de los Discos que utiliza el Receptor de Imágenes
Espectrales y Fotométricas (SPIRE) del telescopio Herschel.
Concepto
artístico representando el trabajo de la Profesora Calvet y colaboradores con el
Telescopio Spitzer. Cortesía del Instituto Tecnológico de California y la NASA.
En
cuanto a su producción científica, es autora y coautora de más de 160 artículos
publicados en revistas arbitradas de alto impacto y memorias en conferencias
prestigiosas. Muchos de sus artículos suman cientos de citas, algunos llegan a
tener cerca de las mil citas. Entre sus publicaciones cuenta al menos con un
artículo en Nature, la revista científica más prestigiosa a nivel
mundial. Asimismo, ha editado 6 capítulos de libros. Su trabajo con el
Spitzer fue reseñado, debido a su relevancia, en tres artículos de la
agencia de prensa del Instituto Tecnológico de California y NASA.
Adicionalmente a su impresionante carrera como investigadora científica, esta
astrónoma caraqueña ocupó cargos de responsabilidad durante sus años de servicio
en el CIDA. Entre 1982 y 1985 fue Jefa del Departamento Científico, entre 1985 y
1996 Vicepresidenta, y entre Abril de 1993 y Noviembre de 1994 Presidenta
encargada. Durante su gestión, tanto el CIDA como el Observatorio
Astronómico Nacional (OAN) recibieron un gran impulso en su crecimiento,
desde el punto de vista de su modernización de equipos y de la formación de
recursos humanos. Entre los logros alcanzados por ella y el grupo de
investigadores a la cabeza del CIDA y el OAN, destacan: El diseño, fabricación y
puesta en funcionamiento de una nueva cámara digital CCD de 512 x 512 pixeles
(celdas sensibles a la luz) que se acopló al telescopio Cámara Schmidt.
Este equipo, de los más modernos para la época, permitió por primera vez en
Venezuela la visualización casi instantáneamente en el monitor de un computador
de imágenes provenientes de lo más profundo del espacio. Asimismo, se crearon y
mantuvieron convenios de cooperación con instituciones académicas tanto
nacionales como internacionales, a través de los cuales se beneficiaron
estudiantes e investigadores venezolanos. Estudiantes de física y matemáticas de
la USB, UCV y la ULA lograron obtener títulos de Licenciatura, Maestría y
Doctorado en la opción Astronomía y Astrofísica utilizando estos acuerdos.
¿En
qué consiste su trabajo de investigación actualmente? De sus trabajos, ¿cuál
considera o cuáles considera son los más importantes, los que han tenido mayor
impacto?
Desde mi graduación, he trabajado en el estudio de estrellas jóvenes y de los
discos protoplanetarios que las rodean. El conocimiento de estas estrellas ha
aumentado enormemente en estos años y yo he tenido la suerte de poder participar
activamente en estos cambios. Sobre todo, mi mayor suerte ha sido contar con
estudiantes y colaboradores con quienes a sido maravilloso aventurarse en nuevas
investigaciones. Con este grupo de estudiantes y colaboradores he observado y
analizado extensivamente datos de los telescopios espaciales Hubble, Spitzer y
Herschel. También hemos usado datos de telescopios en tierra, desde la Camara
Schmit del Observatorio Llano del Hato en Mérida, Venezuela, hasta grandes
telescopios como los Magellan en Chile y telescopios en Hawaii.
Una de las nuevas avenidas que estamos abriendo recientemente es el de
observaciones con los grandes telescopios submilimétricos como ALMA.
¿Qué
la motivó a estudiar Astronomía? ¿Hubo algún personaje que la inspirara a seguir
estos estudios? ¿Cómo escogió su línea de investigación?
En
Venezuela fue mi padre quien me enseño las constelaciones y los cielos. Pero no
fue hasta que fui a terminar la carrera de físico en la UNAM y conocí el
Instituto de Astronomía, que supe que era una posibilidad. La acogida y apoyo de
los profesores de ese Instituto fueron fundamentales para mi carrera como
astrónomo, por lo cual siempre estaré agradecida.
¿Qué
dificultades ha encontrado como astrofísica en general en Venezuela y,
específicamente, a la hora de crear o mantener un observatorio, comprar equipos
costosos, contratar personal calificado, etc?
Durante los años que estuve en el CIDA, la institución creció y llego a ser una
de los principales centros científicos del país. Aunque pequeña en tamaño y
limitada en recursos, la institución fue pionera en la implementación de
internet, computadoras innovadoras, y sobre todo en la creación de una cultura
de investigación de excelencia. Todo esto fue debido al personal del CIDA,
quienes desde el director hasta los trabajadores del observatorio trabajaron
unidos por la meta común de formar la mejor institución científica.
¿Cómo
compara el CIDA con otros observatorios de América Latina?
El
CIDA nunca conto con grandes telescopios o una planta científica extensa, y
mucho menos recursos. Sin embargo, los científicos del CIDA fueron bien
reconocidos internacionalmente. Aun los telescopios pequeños del observatorio
nacional fueron usados efectivamente en investigaciones de gran impacto. Hoy en
día, el CIDA ha sufrido como muchas otras instituciones académicas y no
académicas en Venezuela de las condiciones de deterioro general del país.
A lo
largo de subida académica, ¿ha percibido barreras o discriminación por género?
¿Cómo las ha superado?
Cuando era joven era normal ser una de las pocas mujeres en las clases,
conferencias, observatorios, etc. Cuando un bien intencionado me dijo que no me
preocupara tanto por pasar el examen preliminar en el programa de doctorado en
Berkeley porque a fin de cuentas ninguna mujer había pasado la primera vez, lo
encontré normal (pero pasé). Las cosas han cambiado mucho. Las astrónomas de mi
edad nos reímos cuando tenemos que hacer cola para ir al baño de mujeres en las
conferencias actuales, gran diferencia. Lo que no quiere decir que se ha ya
llegado a igualdad completa, claro.
¿Pasiones a parte de la ciencia? ¿Libros favoritos?
No
mucho. Soy completamente aficionada en lo que me interesa, es decir, no lo hago
con ni método ni disciplina. Puede ser desde novelas de misterio a historia de
la humanidad.
¿Es
difícil dividir el tiempo entre la familia y la investigación científica?
Estoy casada con un astrónomo que está sujeto a las mismas presiones.
¿Qué
tuvo que dejar de lado para cumplir con sus metas académicas y científicas?
La verdad
es que nunca he pensado en otras alternativas.
¿Podría dar algunos consejos para jóvenes científicas o que estén interesadas en
realizar una carrera científica, por favor?
Tratar de encontrar un tema en el que puedan ser excelentes y seguirlo con
dedicación profunda. Perseverar, No dejarse abatir por las circunstancias.
Referencias
https://mincyt.gob.ve/wp-content/uploads/2025/08/Libro-mujeres-de-la-Ciencia-digital.pdf
https://acfiman.org/wp-content/uploads/2022/06/Mujeres-en-Ciencias.pdf
