
Esculpida por vientos estelares y radiación, esta polvorienta nube molecular interestelar ha asumido por casualidad una forma reconocible.
Conocida apropiadamente como La Nebulosa Cabeza de Caballo, se encuentra a unos 1.500 años luz de distancia, incrustada en el vasto complejo de nubes de Orión.
Con unos cinco años luz de "altura", la nube oscura se cataloga como Barnard 33 (B33). Esta es visible principalmente, porque su silueta de polvo oculta parte del resplandor de la nebulosa de emisión IC 434.
Dentro de ella el Telescopio Espacial Hubble a principios del siglo XXI encontró estrellas jóvenes formándose.
Crédito de la imagen: © George Chatzifrantzis.