Característica físicas de Saturno         

 

          Saturno posee un diámetro (ecuatorial) de 120.536 Km. Su radio ecuatorial es de 60.268 Km, mientras que el polar es de 54.364 Km. Esta circunstancia hace que Saturno sea el planeta con el mayor achatamiento en el Sistema Solar (0,09796), siendo 29 veces superior al de la Tierra (0,0033528).

 

          Saturno tiene una masa de 568,36 x 1024 Kg (95,159 veces la de la Tierra) y su volumen es de 82.713 x 1010 Km3 (unas 763,6 veces el de la Tierra) con una densidad media de 0,687 g/cm3 (Tierra=5,51 g/cm3). Saturno es el menos denso de todos los planetas existentes en el Sistema Solar. Es importante resaltar que la densidad media del agua en la Tierra es de 1 g/cm3, lo que hace que Saturno sea menos denso que nuestra agua.   

 

          Bajo las capas de nubes visibles, Saturno está constituido de 96,3 % de hidrógeno, 3,25 % de helio, 0,45 % de metano, 0,0125 % de amoníaco, 0,011 % de deuterio y 0,0007 % de etano y trazas de hielo de amoníaco, agua e hidrosulfuro de amonio. También de elementos pesados que se concentran al centro. Similar a Júpiter, la estructuración en capas de elementos hace que actúe como una “máquina térmica” permitiendo que expulse 2,5 veces más energía de la que recibe del Sol. Descendiendo en el planeta, el interior puede ser ampliamente dividido en las capas, dominado por el hidrógeno molecular, hidrógeno molecular líquido, e hidrógeno líquido metálico, alrededor de un centro, presumiblemente sólido.

 

          Los astrónomos estiman que el núcleo es un compuesto de hierro, níquel y rocas (fundamentalmente silicio) fundidas, que pueden estar a una temperatura de 11.700 °C. Este núcleo puede alcanzar los 25.000 km de diámetro y tener una masa estimada entre 9 y 22 planetas Tierra. Por encima del núcleo se dispone una capa de hidrógeno líquido metálico con un espesor de unos 15.000 Km. La región de interface entre el núcleo y esta capa todavía no está clara para los científicos planetarios y es tema de investigación que espera ser resuelto con el envío de nuevas sondas espaciales. En este estrato, las moléculas de hidrógeno se empiezan a romper de sus átomos individuales, creando un mar de líquido metálico eléctricamente conductivo con grandes corrientes que generan el poderoso campo magnético de Saturno. Las moléculas de hidrógeno se rompen en una forma metálica bajo presiones iguales a un millón de atmósferas de la Tierra. La siguiente capa es de hidrógeno líquido y helio saturado con un espesor de unos 34.000 Km, en donde se alcanza una temperatura de unos 6.000 °C. El hidrógeno molecular (H2) incrementa su condensado a medida que se aumenta la profundidad, y se hace predominante hacia la capa más externa de gas hidrógeno. Esta capa se estima que tiene un espesor cercano a los 1.000 Km. Las nubes en esta región se forman por la condensación de diferentes compuestos químicos, incluyendo el amoníaco y el agua.

 

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Estructura interna de Saturno.

 

          Saturno es similar en composición y estructura al planeta Júpiter, pero al ser considerablemente menos masivo, hacen que sus capas externas se escapen con mayor facilidad, haciendo descender su densidad global. Su baja densidad y su mayor distancia al Sol se confabulan para hacer que sus capas exteriores sean mucho más frías que en Júpiter, permitiendo la creación de nubes de hielo de amoníaco en su atmósfera exterior, produciendo su color amarillento característico.

 

 

          Se requiere de grandes telescopios, telescopios espaciales o sondas automáticas para poder detectar detalles significativos en el sistema de bandas de Saturno que se presentan en la capa de hidrógeno más externa. En este sentido es distinto a Júpiter, que con telescopios modestos se pueden observar con gran nitidez detalles en sus bandas. Saturno tiene una serie de zonas y cinturones, pero son 100 km más profundos que en Júpiter, y una neblina a gran altitud enmascara el colorido de sus componentes, por lo que a través del telescopio se observan muy pocas características que contrasten con el resto de su “alta atmósfera”. En el año 1933 se detectaron grandes óvalos de color marrón, similares a la Gran Mancha Roja de Júpiter. En los años 1989, 1990, 1994 y 2010, se lograron visualizar grandes nubes blancas, sin duda grandes torbellinos en la atmósfera - superficie del planeta. En el año 2000 se apreciaron auroras boreales y australes en el planeta.

 

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Grandes tormentas en Saturno (sonda Cassini). Auroras en Saturno (telescopio espacial Hubble).