
Saturno. En su sistema de anillos resalta una división, conocida como
“División de Cassini”. Y casi al final del anillo, la División de Encke.
Crédito: NASA, ESA, Telescopio Espacial Hubble.
Conocido desde la antigüedad, los sumerios lo llamaron Lu-lim y los acadios le conocían como Lu-bat-sag-uš, asociado a la deidad Ninib (o Nirig), dios de la justicia. Los babilonios lo denominaron Kayyamānu y lo asociaron a Šamaš, quien en conjunto con las divinidades Sin e Ishtar, era la triada principal de los dioses celestes. Al desarrollarse la mitología babilónica, comenzó a ser representado con un disco solar con ocho puntas en llamas.

Representación de Šamaš (o Shamash). El Sol justiciero.
Ya entrado el siglo XVIII no existía duda sobre la naturaleza del anillo de Saturno. Esto condujo a personalidades de la nobleza amantes de la ciencia a divulgar los últimos descubrimientos. Tal es el caso del conde Luigi Marsili, quien en el año de 1711 le encargó al artista Donato Creti una serie de obras sobre los planetas del Sistema Solar, como la mostrada a continuación, en donde se observa en el cielo a Saturno con su anillo.

Donato Creti. Observaciones astronómicas, Saturno. 1711.
Pierre Simon de Laplace (1749-1827) demostró a comienzos del siglo XIX que los anillos no podían ser sólidos y en 1856, James Clerk Maxwell (1831-1879) determinó que su composición deberían ser partículas muy pequeñas para ser estables. Al respecto escribió: “El único sistema de anillos que puede existir es el constituido por numerosas partículas que orbitan alrededor del planeta a velocidades distintas según sus distancias respectivas de éste”. Hoy, sabemos que están formados por innumerables rocas y fragmentos de hielo y que su espesor no excede los 16 kilómetros. En el año 2004 se detectaron “grumos” de materia en los anillos, los cuales comenzaron a ser denominadas “lunetas” (moonlet en inglés).

Representación artística de los anillos de Saturno.
Saturno en la era espacial.
Saturno ha sido visitado por cuatro sondas espaciales, todas estadounidenses. Estas sondas son: Pioneer 11 (1979), Voyager 1 (1980), Voyager 2 (1981) y Cassini-Huygens (2004).
La sonda Pioneer 11 fue lanzada el 06 de abril de 1973 y tenía por misión sobrevolar los planetas Júpiter y Saturno. Esta sonda alcanzó el cinturón de asteroides en marzo de 1974, arribando al sistema joviano el 25 de noviembre de 1974. Obteniendo la asistencia gravitatoria de Júpiter, la sonda sobrevoló a Saturno el 01 de septiembre de 1979, pasando a 20.900 kilómetros. La sonda tomó 440 imágenes y logró detectar el pequeño anillo F, externo al anillo A de Saturno.

Saturno desde el Pioneer 11. Crédito: NASA.
La sonda Voyager 1 fue lanzada el 05 de septiembre de 1977. Su misión era sobrevolar los planetas Júpiter y Saturno. El 10 de febrero de 1979 arribó al planeta Júpiter en donde detectó el débil anillo que lo rodea y la actividad volcánica de la luna Ío (04 de marzo). El 12 de noviembre de 1980, la sonda se acercó al planeta Saturno, volando a 126.000 kilómetros del mismo. El 01 de enero de 1990, la sonda Voyager 1, al igual que la Voyager 2, fueron declaradas “Misiones en Viaje Interplanetario” (VIM por sus siglas en inglés).
La sonda Voyager 2 fue lanzada el 20 de agosto de 1977. Su misión era sobrevolar los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. La sonda alcanzó Júpiter el 09 de julio de 1979, pasando a 645.000 kilómetros. Durante este sobrevuelo permitió el descubrimiento de 4 nuevas lunas, detectó cambios significativos en la GMR de Júpiter y cubrió cartográficamente el 80% de las superficie de las lunas Ganímedes y Calisto. El 22 de agosto de 1981, la sonda alcanzó a Saturno, sobrevolándolo a 23.000 km. Hizo un reconocimiento fotográfico de las lunas Hiperión, Encélado, Tetis, Febe, Helene, Telesto y Calipso.

Saturno desde la Voyager 1 (izquierda). Ondas de densidad en los anillos. 03 de agosto de 1981. Voyager 2. Crédito: NASA.
La Voyager 2 arribó a Urano el 24 de enero de 1986, pasando a 81.500 km. Este sobrevuelo permitió descubrir 10 nuevas lunas las cuales recibieron los nombres de Puck, Portia, Julieta, Crésida, Rosalinda, Belinda, Desdémona, Cordelia, Ofelia y Bianca, todos estos nombres tomados de la obra literaria de William Shakespeare. También permitió el descubrimiento de dos nuevos anillos y realizó un estudio fotográfico de las lunas Miranda, Oberón, Ariel, Umbriel y Titania. El 25 de agosto de 1989, la sonda sobrevoló al planeta Neptuno a 4.800 kilómetros, el más cercano sobrevuelo de la misión. Este sobrevuelo permitió el descubrimiento de 4 nuevos anillos y 6 nuevas lunas (Proteo, Larissa, Despina, Galatea, Talasa y Naiad). La sonda fotografía extensamente a la luna principal del planeta, Tritón, y detectó un inmenso huracán de coloración oscura que recibió el nombre de Gran Mancha Oscura.
El 25 de diciembre de 2004, la sonda Huygens se separó del complejo e inició sus maniobras de ingreso a la atmósfera de la luna Titán, donde aterrizó el 14 de enero de 2005. La sonda Huygens en su ingreso a la atmósfera detectó lagos de hidrocarburos en los polos de la luna y aterrizó sobre una superficie arenosa compuesta por finos granos de hielo. La sonda Huygens estaba equipada para trazar un perfil de temperatura y presión en la atmósfera de Titán, así como medir la velocidad de los vientos y las propiedades químicas de la luna.
En el año 2007, la Agencia Espacial Europea, ESA, bautizó el sitio de aterrizaje de la sonda Huygens en Titán como región Hubert Currien en homenaje al científico francés que fue artífice del programa Ariane.

Representación artística de la sonda Huygens en la superficie de Titán.
Fotografía de la superficie de Titán, tomada por la sonda Huygens.
La sonda Cassini realizó uno de los sobrevuelos más cercanos a una luna, cuando el 12 de marzo de 2008 sobrevoló a Encélado a apenas 50 km sobre su superficie. En ese sobrevuelo atravesó las plumas de materia expelidas en las ranuras en el polo sur de la luna, detectando agua y dióxido de carbono en las mismas. En estas plumas de naturaleza crio-volcánicas se encontraron compuestos orgánicos de gran complejidad. La Cassini también permitió la detección de la luna Aegaeon (S/2009 S1) de apenas 400 metros de tamaño. En diciembre de 2015, se le asignaron a la sonda una serie de delicadas maniobras orbitales que le hacían atravesar los planos orbitales de los anillos de Saturno. El 22 de abril de 2017 se programó “El Gran Final” de la misión Cassini que incluía hacer vuelos rasantes al anillo exterior F. la sonda fue hundida en la atmósfera del planeta el 15 de septiembre de 2017.

Plumas de materia en el polo sur de Encélado.