Introducción         

   

El sistema Tierra-Luna fotografiado por la sonda espacial Galileo, el 06 de diciembre de 1992, cuando se encontraba a 6,4 millones de kilómetros. Crédito de la imagen: NASA, JPL-Caltech.

 

        La Luna constituye, conjuntamente con el Sol, los dos astros fundamentales que utilizaron nuestras comunidades primitivas para procurar su sustento y para orientarse en sus largas travesías a través de nuestro planeta.

 

 

        Al pasar a su estadio sedentario e irse liberando de la precariedad de su existencia, las comunidades primitivas comenzaron a fabular y formar toda una extensa mitología en torno a estos dos grandes astros que plenaban el firmamento. Es acá que nuestra Luna recibe su primer nombre (o al menos, el que registra la historia): Los sumerios, hacia el Neolítico Tardío (6.000 años antes de Cristo) la llaman Nannar (o Nanna) y le asignan una caracterización masculina.

 

 

        Milenios después, los babilonios la llaman Sin, manteniendo su carácter masculino y los egipcios, Yah (o Jonsu), poseyendo connotaciones tanto masculina como femenina.

 

Dios egipcio Yah o Iah.

 

            Es en la antigua Grecia en donde la Luna adquiere su cualidad femenina, y se le bautiza con el nombre de Selene, una titán hija de los titanes Hiperión y Tea. Dominados los griegos por los romanos, estos la llaman Luna, que es el nombre con el que se le conoce en la actualidad.

 

 

        Para los pueblos mesoamericanos, la Luna siempre tuvo una connotación femenina, siendo llamada Metztli para los Otomí y Mexicas, e Ixchel para los Mayas y Mojicas. Hacia el Sur, los Incas la denominaron Mama Quilla, que significa la Madre Luna.

 

Diosa Metztli.  

 

        La Luna es un satélite natural bastante atípico: la relación de masas entre el satélite y su planeta nodriza (que normalmente alcanza la milésima parte, 1/1.000), para el sistema Tierra-Luna es 1/81,3. Esto quiere decir que la Luna es muy grande, considerando los demás satélites en el Sistema Solar.

 

Sistema Tierra - Luna.

 

            Mientras la Tierra tiene un radio promedio de 6.371 km (diámetro de 12.742 km), la Luna tiene 1.737 km (diámetro de 3.474 km).

       

        Este "record" fue batido en 1978 (22 de junio) cuando James Christy descubrió al Caronte, satélite de Plutón, desde el el Observatorio Naval de los Estados Unidos. El sistema Plutón-Caronte es 12,17% (1/12,17). Tal circunstancia hace que varios astrónomos consideren a Plutón-Caronte como un planeta doble.

 

Sistema Plutón - Caronte.

 

        La Luna, con un diámetro de 3.474,8 km es el quinto satélite en tamaño en el Sistema Solar, después de Ganímedes (Júpiter, 5.268,2 km), Titán (Saturno, 5.149 km), Calisto (Júpiter, 4.820,6) e Io (Júpiter, 3.643,2 km).