Resuelto misterio sobre la rotación de Saturno        

Por: Northumbria University.

27 de marzo de 2026

 

La estructura de temperatura asimétrica revelada en el artículo, tal como se observó con el telescopio espacial James Webb (JWST), se encuentra desplazada con respecto a la dirección en la que fluyen las corrientes hacia dentro y hacia fuera del planeta. En última instancia, los vientos generados por este desplazamiento de temperatura son los que impulsan dichas corrientes. Crédito de la Imagen: NASA/ESA/CSA, Tom Stallard (Universidad de Northumbria), Melina Thévenot, Macarena García Marín (STScI/ESA).

 

        Investigadores de la Universidad de Northumbria han utilizado el Telescopio Espacial James Webb (JWST) para brindar solución a un enigma persistente de la ciencia planetaria: ¿por qué Saturno parece girar a una velocidad diferente según cómo se mida? Los hallazgos, publicados en la revista Journal of Geophysical Research: Space Physics, revelan por primera vez los complejos patrones de calor y partículas cargadas eléctricamente en la aurora de Saturno, y demuestran que todo el sistema está impulsado por un ciclo de retroalimentación autosostenible alimentado por las propias auroras boreales del planeta.

 

        Utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST), el equipo observó la región auroral del norte de Saturno (el equivalente a las auroras boreales de la Tierra) de forma continua durante un día saturniano completo, capturando mediciones detalladas que simplemente no eran posibles con ningún instrumento anterior. Mediante el análisis del brillo infrarrojo de una molécula llamada catión trihidrógeno, que se forma en la atmósfera superior de Saturno y actúa como un termómetro natural, los investigadores pudieron producir los primeros mapas de alta resolución tanto de la temperatura como de la densidad de partículas en la región auroral de Saturno.

 

        El nivel de detalle fue extraordinario. Las mediciones anteriores presentaban errores de alrededor de 50 grados Celsius, aproximadamente iguales a las diferencias que los científicos intentaban detectar, y se obtenían combinando amplias regiones de la aurora polar caliente. Los nuevos datos del JWST fueron diez veces más precisos que las mediciones anteriores, lo que permitió al equipo mapear por primera vez detalles precisos del calentamiento y enfriamiento en la región auroral de Saturno.

 

        Lo que descubrió el equipo fue que estos patrones de temperatura y densidad coinciden sorprendentemente bien con las predicciones realizadas por modelos informáticos hace más de una década, pero solo si la fuente de calor se sitúa exactamente donde las principales emisiones aurorales entran en la atmósfera. Esto significa que la aurora de Saturno no es solo un espectáculo visual, sino que calienta activamente la atmósfera en un lugar específico. Este calentamiento localizado genera vientos que, a su vez, producen las corrientes eléctricas responsables de la aurora. La aurora, entonces, vuelve a calentar la atmósfera, manteniendo así todo el ciclo.

 

        El investigador principal, el profesor de Northumbria, Tom Stallard, afirmó: “Lo que estamos viendo es esencialmente una bomba de calor planetaria. La aurora de Saturno calienta su atmósfera, la atmósfera genera vientos, los vientos producen corrientes que alimentan la aurora, y así sucesivamente. El sistema se autoalimenta”.

 

Durante décadas, los investigadores conocían que algo extraño ocurría con la velocidad de rotación aparente de Saturno, pero no podían explicarlo. Luego demostraeon que estaba impulsada por vientos atmosféricos, pero aún desconocían la razón de su existencia. Estas nuevas observaciones, posibles gracias al JWST, finalmente nos brindan la evidencia que necesitaba la comunidad astronómica para resolver este enigma.

 

        Los hallazgos también tienen implicaciones más amplias. La investigación sugiere que lo que ocurre en la atmósfera de Saturno influye directamente en las condiciones de su magnetosfera circundante, la cual, a su vez, devuelve energía al sistema. Esta relación bidireccional entre la atmósfera y la magnetosfera podría ayudar a explicar por qué el efecto es tan estable y duradero.

 

El profesor Stallard añadió: “Este resultado cambia nuestra forma de concebir las atmósferas planetarias en general. Si las condiciones atmosféricas de un planeta pueden generar corrientes hacia el espacio circundante, comprender lo que ocurre en las estratosferas de otros mundos podría revelar interacciones que aún no hemos imaginado”.

 

        Fuente:

        https://www.northumbria.ac.uk/about-us/news-events/news/why-saturn-appears-to-change-its-spin/