Nuevo estudio revela la presencia de metano en el objeto interestelar 3I/ATLAS        

Por: Lori Dajose, Caltech.

16 de abril de 2026

 

Observaciones realizadas por la misión SPHEREx de la NASA muestran la luz infrarroja emitida por el polvo, el agua, las moléculas orgánicas y el dióxido de carbono contenidos en la coma del cometa 3I/ATLAS durante la campaña de diciembre de 2025. Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.

 

        El cometa interestelar 3I/ATLAS se encuentra ahora en camino fuera de nuestro Sistema Solar, para no regresar jamás. Este cometa fue el tercer objeto detectado que se originó fuera de nuestro Sistema Solar. Viajando a gran velocidad, orbitó alrededor del Sol a menos de 1,5 UA (una UA, o unidad astronómica, es la distancia entre la Tierra y el Sol) en octubre de 2025; en abril, ya había superado la órbita de Júpiter en su camino fuera del Sistema Solar.

 

        La superficie del cometa fue irradiada por rayos cósmicos durante su largo viaje, por lo que sus hielos superficiales más volátiles, como el metano, apenas desgasificaban al acercarse a la Tierra. Sin embargo, cuando 3I/ATLAS abandonaba nuestro Sistema Solar en diciembre, mostró que el cometa comenzó a emitir metano cada vez con mayor frecuencia al ser calentado por nuestro sol. Este cambio indicó que 3I/ATLAS había desprendido su antigua capa exterior y había comenzado a derretir sus capas internas de hielo.

 

        Durante la formación de nuestro Sistema Solar, innumerables planetesimales (pequeños cúmulos de roca y hielo) se unieron para formar la Tierra y otros planetas. 3I/ATLAS es un ejemplo de planetesimal de otro sistema planetario y, como tal, contiene proporciones y composiciones de compuestos químicos diferentes a las de los objetos de nuestro sistema. Los instrumentos del Telescopio Espacial James Webb (JWST) pueden detectar y cartografiar muchos de estos compuestos provenientes del cometa y proporcionar una indicación de dónde se formó en su sistema de origen.

 

        Otros dos objetos interestelares visitaron nuestro Sistema Solar: el primero, denominado 1I y conocido como “Oumuamua”, no mostró actividad cometaria cuando fue descubierto en 2017; el segundo, 2I/Borisov, hallado en 2019, era relativamente tenue. En contraste, 3I/ATLAS es un cometa muy brillante, lo que lo convierte en un objetivo prioritario para analizar con la sofisticada instrumentación del JWST.

 

        El cometa 3I/ATLAS tiene más de un kilómetro de ancho y está compuesto de polvo y hielo provenientes del lejano sistema planetario donde se originó. Utilizando la instrumentación avanzada del JWST, investigadores de Caltech examinaron las señales infrarrojas medias (longitudes de onda de luz 10 veces mayores que las que perciben los humanos) emitidas por 3I/ATLAS al acercarse al Sol, con el fin de comprender el entorno distante en el que se formó.

 

        “Es un objeto muy interesante. Ha estado viajando por la galaxia durante al menos mil millones de años. La alta velocidad a la que pasó cerca de nosotros nos brindó un breve lapso para estudiarlo”, afirma Matthew Belyakov, estudiante de posgrado de Caltech y autor principal del nuevo artículo. El análisis de Belyakov con el JWST, tras detectar metano, representa que las observaciones realizadas de 3I después de su máximo acercamiento revelan la composición subyacente de este objeto único, y no solo la química de sus capas superiores irradiadas.

 

        Fuente:

        https://www.caltech.edu/about/news/interstellar-comet-reveals-methane-on-its-journey-through-our-solar-system